• Regístrate
Estás leyendo: Dividendo de Banxico, ayuda para las finanzas
Comparte esta noticia
Martes , 21.05.2019 / 08:27 Hoy

Mercados en perspectiva

Dividendo de Banxico, ayuda para las finanzas

Manuel Juan Somoza

Publicidad
Publicidad

Al revisar los números de la economía mexicana para este año, se ve cómo han mejorado notablemente si los comparamos con las expectativas que tenía la mayoría de analistas —incluidos nosotros— entre enero y febrero.

La verdad sea dicha, prácticamente todos esperábamos un crecimiento no mayor a 1.4 por ciento, con probabilidad amplia de que fuera cero; la razón fundamental era la enorme incertidumbre sobre la relación comercial México/EU, que se veía seriamente amenazada por los discursos incendiarios de Trump en contra de México durante su campaña y al inicio de su gestión. Esta situación ya había afectado la cotización de nuestra moneda, y el valor del dólar respecto al peso rebasaba las 21.50 unidades, tocando en algunos momentos niveles superiores. El ambiente se hacía más pesimista al observar altísimos rangos de inflación, provocados por el alza en el precio de las gasolinas y por los efectos del tipo de cambio en los bienes importados.

Por fortuna, las expectativas empezaron a cambiar cuando los funcionarios del gobierno de Trump moderaron su discurso; especialmente el secretario de Comercio, Wilbur Ross.

Además, otro hecho afortunado fue que Banco de México anunció que había tenido una utilidad extraordinaria en su balance por 350 mil millones de pesos, producto del efecto cambiario de las reservas (que están en dólares), y que de dicha cantidad le pagaría al gobierno federal —que es su dueño—, un dividendo por 240 mil millones. Este hecho fue un parteaguas en las cuentas nacionales, ya que con este ingreso con el que no se contaba, se lograron las metas presupuestales establecidas y además se garantizó un superávit primario de 0.5 por ciento.

La preocupación hacia adelante es qué pasará en 2018, debido a que este año no parece lógico que Banxico vuelva a tener una utilidad bancaria cambiaria, ya que para ello el dólar al 31 de diciembre tendrá que estar arriba de los 20.80 pesos, que fue la cifra a diciembre de 2016.

La única manera de evitar un descarrilamiento de las finanzas públicas es implementar más recortes para el año entrante y mantener la austeridad correspondiente; ojalá y para 2018 se hagan al gasto corriente y no al de inversión, como sucedió este 2017. Es un hecho que en un año electoral la tentación por gastar más es enorme, pero grandes son también los riesgos que se ciernen. Es muy conveniente, a todas luces, que se mantenga la disciplina fiscal que ha implementado José Antonio Meade desde su llegada a Hacienda.

info@cism.mx
@CISomozaMusi
www.cism.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.