Los bloqueos que realizaron transportistas y agricultores en diferentes carreteras del territorio mexicano, de entrada afectaron a miles y miles de personas que tenían que viajar a algunos negocios, otros más que iban en autobuses de turismo, además a quienes se trasladaban en unidades de transporte por todo el país.
Pero no solamente a las personas que realizaban sus viajes de rutina, también los bloqueos le pegaron a los comercios pequeños, medianos y grandes, ya que muchos camiones de carga, tráilers que transportaban principalmente productos para las centrales de abastos, así como para centros comerciales, quedaron varados en esas interminables filas que se formaron en carreteras desde Tijuana hasta Mérida.
De por si los productos de la canasta básica se encuentran por las nubes, ya muchos alimentos enlatados, en cualquier presentación que se venden en tiendas y grandes centros comerciales, han subido de manera exorbitante, sin olvidar las carnes o pollos, cuyos costos ya no se pueden comprar tan fácilmente.
Se entiende a los transportistas y agricultores, ellos están peleando por lo que creen justo, y es que traen un pleito casado con el gobierno federal por la lucha de precios del maíz, entre algunos otros y además, del reparto del agua.
Cada quien maneja el tema a su manera, pero la realidad es que esta situación está afectando a los consumidores, quienes tienen que pagar precios más alto.
Lo que más duele es que esta situación que parece se le salió de control al gobierno federal, está pegando fuerte por todos lados, principalmente a los alimentos, sin olvidar a los productos del sector navideño que en estos días es cuando se empiezan a mover, pero que por el momento no han llegado a los puntos de venta y es en donde los comerciantes, esos que invierten en esta temporada, han comenzado a tener pérdidas.
La gente del campo y los transportistas, están en su lucha, ya han dicho que no van a claudicar por lo que creen que es justo.
Aseguran que los bloqueos son una medida para presionar al gobierno federal para que les hagan caso a sus peticiones.
Pero en calidad de mientras, se ha dicho que estas formas de manifestar su inconformidad habrán de continuar.
Ahora, al llegar al súper a realizar las compras y ven los altos costos de los productos, las familias se darán cuenta que los mismos se deben al cierre de carreteras en todo el territorio nacional.
Walter.juarez@milenio.com