• Regístrate
Estás leyendo: Por una industria hacia el futuro… por un México hacia el futuro
Comparte esta noticia
Martes , 19.02.2019 / 23:45 Hoy

Columna de Luis Gerardo González García

Por una industria hacia el futuro… por un México hacia el futuro

Luis Gerardo González García

Publicidad
Publicidad

¿Cómo podemos involucrar y alinear los esfuerzos en favor de la industria mexicana del calzado? Hoy, esta es la gran tarea de todos los que integramos el sector cuero-calzado-marroquinería-proveeduría. El reto que enfrentamos contra el inminente crecimiento de las importaciones, derivado de la desgravación arancelaria, es integrar a todos los diversos actores que conformamos la industria y centrarnos en fortalecer las empresas, las fuentes de empleos y por ende el bienestar de las familias mexicanas que dependen de nosotros.

La Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) que me honro en presidir, durante las últimas décadas, ha sido un organismo empresarial dedicado a fortalecer y desarrollar la competitividad de las empresas, la formación del capital humano para fomentar el crecimiento de la industria. Hemos trabajado en vincular la iniciativa privada con la academia y centros de investigación, como ahora con la UNAM y el IPN buscando innovar y adoptar tecnología que se derive en una mejor propuesta de valor. Sin olvidar también los esfuerzos por fomentar la comercialización y la internacionalización, de la mano de eventos como SAPICA una de las ferias más importantes business to business para generar oportunidades comerciales para nuestro sector o con proyectos estratégicos, colaborando con la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (COFOCE) y nuestra área de Comercio Exterior de CICEG, donde juntos diseñamos estrategias para la internacionalización de marcas mexicanas. Y todos y cada una de estas estrategias han sido posibles trabajando de la mano, principalmente con las autoridades municipales y estatales, con quienes hemos construido un proyecto de industria que se sume al bienestar de las familias que conforman un sector clave para la región.

El sector calzado conforma a uno de los clústers más importantes del país, porque además tiene la característica de estar regionalizado (proveeduría – manufactura – distribución). 220 mil empleos directos e indirectos a nivel nacional deben representar para nuestras autoridades una prioridad. Sin embargo, a pesar del esfuerzo de cabildeo en la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) y la integración con otros organismos empresariales y academia, como la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN), el Consejo Coordinador Empresarial (CCEL), el Clúster de la Moda (APIMEX, CICUR, CICEG), la Célula de Innovación para el Desarrollo de la Industria del Calzado (UNAM, IPN, CONCAMIN y CICEG), debemos en definitiva, alinear la participación directa de las autoridades federales. Lo comparto con el mayor de los respetos, porque hoy la visión de una industria del calzado hacia el futuro, no está siendo 100% compartida y respaldada por el Gobierno de México.

Después de que no se logró detener la última fase de la desgravación arancelaria, a pesar de los argumentos, estudios de impacto y escenarios que compartimos a la Secretaría de Economía (SE) y a diversos actores del Gobierno Federal, no nos hace sentido la promesa del Presidente de México Andrés Manuel López Obrador, cuando declaró que éramos un “sector prioritario”. No haré una apología del trabajo que hemos hecho con las autoridades municipales y estatales, solo creo que el rol del gobierno federal, debe ser de inclusión e integración al desarrollo económico de todos los sectores. Las empresas son el motor económico de México. Son el corazón que bombea de sangre, son el factor determinante para generar estabilidad, crecimiento, bienestar y desarrollo de una nación. Las industrias generan los empleos, las oportunidades y en ese sentido, mi opinión es que debemos, no en concepto sino en acciones, coincidir en la misma visión: fortalecerlas.

El pasado viernes 8 de febrero tuvimos la oportunidad, un servidor y algunos empresarios líderes del sector, de entablar un diálogo con la Dra. Graciela Márquez, la Secretaria de Economía. Le solicitamos saber ¿Cuáles fueron los argumentos para no detener la desgravación emitiendo un Nuevo Decreto Presidencial? Y la respuesta de su parte, fue que analizaron el tema y decidieron que México debía honrar su compromiso prometido de desgravación arancelaria. Por lo que, a pesar de tener argumentos contundentes como el impacto a la recaudación fiscal que dejarán de percibir de 1, 300 millones de pesos anuales solo del calzado o el impacto en la pérdida de empleos y cierre de fábricas, no fueron suficientes para el Gobierno de México.

Si bien, con todo el impacto mediático y participación de empresarios, líderes de cámaras, políticos, se dio finalmente la reunión con la Dra. Graciela Márquez, titular de la Secretaria de Economía, los compromisos pactados con la SE para la industria, no serán suficientes y el razonamiento económico de no detener la desgravación, no nos ha dejado satisfechos.

Nosotros le compartimos a la Secretaría de Economía que como industria contamos con un Plan de Transformación de la industria del calzado, inspirado en la experiencia de la industria del calzado de Portugal, que pasó de ser una industria con alta dependencia de maquilas internacionales y sin marcas posicionadas, a ser hoy una potencia exportadora con productos de alto valor agregado y con la que, hemos encontrado coincidencias en nuestra situación actual. Además otro de los temas fundamentales es que debemos fortalecer la capacitación y formación laboral, debemos desarrollar iniciativas para el conocimiento y formación del capital humano.

Debemos juntos, Gobierno e Iniciativa privada, impulsar la competitividad del sector mexicano del calzado. Al respecto, es importante garantizar el acceso a los servicios públicos (energía, luz, agua, gas) a precios que permitan una industria competitiva. No queremos subsidios que generan distorsiones en el mercado nacional, nos referimos a una política industrial y de precios públicos congruentes con las políticas regionales y de trato entre los sectores industriales. Por supuesto fortalecer la lucha contra la ilegalidad y necesidad de “un piso parejo para competir”, donde las autoridades doten de herramientas y puedan coordinar acciones de capacitación respecto de los procesos productivos, costos de producción, precios de producción, precios internacionales y demás que resulten necesarios, para fortalecer las revisiones en aduanas en contra de la subvaluación y contrabando

Y si bien los compromisos de la SE es que nos apoyarán para denunciar aquellas empresas comercializadoras que tengan prácticas abusivas en contra de los fabricantes de calzado, ante la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), y nos brindarán Apoyo y Asesoría en el armado de un Caso Antidumping contra China, Vietnam e Indonesia (Demostrando daño o amenaza de daño a la industria del calzado), así como el fortalecimiento al combate a las practicas predatorias y al contrabando y subvaluación, en definitiva, nos faltará mucho más apoyo para contrarrestar los efectos del crecimiento de la competencia asiática.

Trato de responder la pregunta inicial ¿Cómo podemos involucrar y alinear los esfuerzos en favor de la industria mexicana del calzado?, y creo que el camino es construir una visión común entre los 3 órdenes de gobierno, la academia, los centros de investigación, las cámaras empresariales y la iniciativa privada, de otra forma, sin esta visión de 4 hélices, el esfuerzo individual de cada parte, no sumara al fortalecimiento de la industria nacional y eso, no lo podemos permitir. Colaboremos, cambiemos el paradigma y trabajemos juntos por una industria más competitiva, por un mejor Guanajuato, por un México unido no dividido.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.