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Sábado , 23.02.2019 / 22:28 Hoy

Ciencia y política

La toma de posesión de AMLO

Luis Eugenio Todd

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Ojalá las virtudes sobrepasen los defectos


La nación está en vigilia y con preocupación social para conocer el mensaje real que tendrá que dar a su pueblo, que lo eligió por mayoría absoluta, el nuevo Presidente de la República. De él se derivarán reflexiones y conclusiones relativas a su arte-ciencia personal de gobernar.

Durante los últimos años han cambiado las reglas del juego en todo el mundo, en relación a la función pública y al ejercicio del poder, y se presentan corrientes dictatoriales con la excusa del nacionalismo y la defensa a ultranza de intereses particulares o locales, cuando el mundo ya está inmerso en la globalización, en la transculturización y en la comunicación permanente a tiempo real.

En México hemos tenido dictaduras célebres, como la de Porfirio Díaz, que provocó la Revolución, y otras dictaduras a las que Vargas Llosa les llamaba blandas, porque un partido político ejercía fundamentalmente todo el poder, aunque dentro del mismo había contradicciones y diferencias. También en otras partes del mundo hay dictaduras democráticas, por llamarlas así, como en EU, Rusia, Brasil, y otras, terribles en su hegemonía, como Nicaragua y Venezuela.

México tienen que escoger su rumbo y no dejarse influir por esos ejemplos transnacionales porque derrotan la sana presencia de la democracia, mecanismo que no es el mejor, pero sí el menos malo para gobernar.

Los mexicanos estamos ansiosos y, como en los momentos difíciles, le rogamos a la Virgen de Guadalupe que López Obrador sea capaz de conciliar, negociar y vectorizar esfuerzos; que escuche razones, que tenga reversa y dé marcha atrás a lo que piensa hacer, equivocado, y que deje a un lado su individualismo y su resentimiento psicosocial –por los 18 años de campañas perdidas– y se entregue verdaderamente a nuestro país, tomando en cuenta la modernidad y no un ejemplo utópico del centralismo, que termina con los equilibrios dialécticos, que son necesarios para el buen gobierno.


Descartes: Pienso, luego existo… Juárez, Carranza y Lázaro Cárdenas, ídolos de AMLO, creían en el pacto federal histórico.


luisetodd@yahoo.com

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