• Regístrate
Estás leyendo: Gobierno sordo
Comparte esta noticia
Martes , 21.05.2019 / 00:23 Hoy

Sí contamos

Gobierno sordo

Leonor A. Gómez Barreiro

Publicidad
Publicidad

En las últimas semanas al gobierno mexicano se le agudizó la sordera. Sus acciones han ido en sentido opuesto a las peticiones de la sociedad, dejando lesiones profundas que difícilmente nosconducirán a un mejor puerto.

Luego de los resultados del proceso electoral que llevaron al líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, a presentar su renuncia, el Estado mexicano se ha echado en contra con gran destreza y en poco tiempo, tanto a los sectores con los que convenientemente acostumbraba mantener una buena relación (clero e iniciativa privada), como aquellos con los que se pone a prueba su capital negociador (sociedad civil organizada y maestros).

Llama la atención que no ha podido establecer condiciones de diálogo ni con unos ni con otros. Al contrario, lo que la sociedad ha percibido es que si se ponen en duda las decisiones del gobierno, éste responderá con un monólogo, con tácticas represivas o en el peor de los escenarios —como ocurre en Oaxaca— con violencia.

En este contexto social y político, surgen algunos mecanismos de participación ciudadana, que pudieran verse como una válvula de escape, pero también corren el riesgo convertirse en actos de simulación, que conlleven a una pérdida de tiempo y de recursos.

Los Ejercicios locales de Gobierno Abierto, impulsados de forma conjunta por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y el Sistema Nacional de Transparencia (STN), arrancaron de forma oficial el pasado 20 de junio, sumándose 10 entidades federativas a las 13, que están trabajando desde el 2015.

Sin embargo, para que el modelo de Gobierno Abierto no se convierta en un mecanismo que sólo legitime las acciones del Estado ante instancias internacionales, se requieren de condiciones básicas para garantizar la participación de la sociedad.

Un gobierno represor que no garantiza la seguridad de sus habitantes, no puede hablar de una correcta implementación del modelo, pese a los esfuerzos bien intencionados por parte del INAI y el SNT.

Hablar de Gobierno Abierto, desde un enfoque más amplio, significa privilegiar el diálogo y establecer un vínculo sólido con la sociedad, que funge un papel protagónico durante todo proceso.

Un gobierno que no escucha y da manotazos, no puede ser un gobierno abierto.


Twitter: @nonobarreiro

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.