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Martes , 23.04.2019 / 17:20 Hoy

Reseña

Cada quien con sus demonios

Juan Gómez Junco

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Los “santos” traen demonios adentro. Tiene varias cuentas pendientes que se limitan a asuntos por resolver. 

Todo va desde elegir bien al nuevo entrenador, decidir qué jugadores se van y quiénes se quedan, reconstruir, terminar con decoro el actual torneo, meterle zancadilla al que se deje, volver a entusiasmar a su afición, dar signos para poder volver a creer en ellos y competir con dignidad. He aquí sus demonios.

Tigres acaba de “comprar demonios nuevos”. Volverle a ganar a Monterrey, poder alcanzar al León y ser campeón de liga, para molestar al inapropiado Miguel Herrera. 

Estos demonios no son gratuitos. Como Cruz Azul está vacunado contra la “demonitis” se encuentra relajado, esperando al presumido campeón actual América y darle un susto en Domingo de Ramos. También León tiene sus seguidores endemoniados; ganar once seguidos es una tarea única.

Monterrey adquirió demonios inapropiados. Vencer a Tigres, presumir que es importante, ser campeón después de 16 torneos de no serlo; ocho años sin levantar la copa. 

Este lapso de ayuno y abstinencia es un insoportable demonio adentro. Cada quien con sus demonios. Las Chivas traen muchos demonios, y no saben aplacar a ninguno. Pretenden que Tomás Boy sea el ángel exterminador.

El domino constante de Cruz Azul es su no campeonato. Parece que ahora, sin publicidad barata, sin fanfarronear y sin que le adjudiquen el título antes de la liguilla, sus ángeles sabrán salir a su auxilio. 

Se anhela que Santos le atine a la elección del nuevo entrenador y sobre todo sepa decidir bien a qué jugadores descartar. La función no es fácil porque en estas realidades suele meter la mano el demonio.

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