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Miércoles , 20.03.2019 / 04:06 Hoy

Cartas oceánicas

Expropiar un pedazo de la Champions

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo

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Amanece en la Florida: macedonia de frutas, hot-cakes, waffles, tocino, huevos al gusto, jugos variados, yogurt, cereales, queso fresco, carnes frías, pan recién horneado y café macchiato; el desayuno privado del hotel Ritz-Carlton en Coconut Grove, se sirve en las terrazas que dan a la piscina, ¡buen provecho¡. A continuación, el hombre del traje gris bien entallado, camisa blanca, zapatos relucientes, corbata azul logotipada y carpeta bajo el brazo, se dirige a la zona de salones; su reloj marca las ocho con cuarenta de la mañana: con puntualidad y pulcritud, revisa cada detalle del estrado, destapa una botella de agua, coloca el vaso en un costado y observa cómo van entrando los asistentes a la sesión de consejo mientras sonríe con amabilidad suiza.

Lleno el salón, da la bienvenida, pasa lista de asistencia, revisa el acta y lee el orden del día. Un incómodo murmullo se escucha cuando llega al punto seis del documento: Futuro de las competiciones, Copa Mundial de Clubes. Gianni Infantino, antiguo secretario general de la UEFA, tiene en vilo al organismo que le llevó a la presidencia. Su misión, al frente de la FIFA, es expandirse en el territorio de los clubes europeos donde la Champions representa la joya de la corona. Para llegar a esta mañana, el lobbie ha sido determinante.

Infantino sabe que tiene el sí de varios integrantes del grupo de los dieciséis grandes para poner en marcha su proyecto estrella: un Mundial de Clubes con 24 equipos que se jugará cada cuatro años en territorio neutral. El súper torneo, avalado y comercializado por FIFA, podría repartir una bolsa más atractiva que la de Champions, eso sí, cada cuatro años. De aprobarse, estaríamos frente al mayor cambio en la industria del futbol desde la creación de las Copas Mundiales. Se trata de una intervención profunda de la FIFA en un segmento del negocio dominado por los clubes europeos. Compartir la riqueza de las grandes marcas de UEFA con otras confederaciones es el objetivo para el verano del 2021. Real Madrid, United, Barcelona, PSG y Bayern están dispuestos; son el Caballo de Troya de Infantino. Un gigantesco Mundial de Clubes de la FIFA, sería como expropiar un pedazo de la Champions.

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