En solidaridad con Nexos
El cartujo cierra emocionado su viejo ejemplar de Fahrenheit 451, ese extraordinario homenaje de Ray Bradbury (quien hoy cumpliría 100 años, a los libros) a la libertad, a la decisión de resistir las embestidas del poder.
Su lectura ha sido un respiro en estos días de inmundicia, fétidos no solo por el pormenorizado relato de Emilio Lozoya en su denuncia de hechos por el caso Odebrecht, presentada ante la FGR y difundida intempestivamente en redes sociales, contraviniendo el debido proceso, sino también por la manera como ha sido utilizada para desviar o atenuar la atención en las fallas un régimen rebasado por viejos y nuevos problemas, entre ellos la catastrófica gestión de la pandemia, con sus 59 mil 610 muertos. Problemas agravados por la ineptitud, la soberbia y las anteojeras ideológicas (o todo junto) de funcionarios cuya virtud más grande es obedecer ciegamente los deseos de su jefe.
El gran delator ha puesto delante de la justicia nombres, fechas y delitos cometidos en contra del erario público en los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, con cifras inauditas para los simples mortales. Ahora falta probar las acusaciones y castigar a quienes resulten culpables, sin eso todo serán chinampinas para animar las conferencias matutinas y señalar el camino hacia las elecciones de 2021.
Y bueno, después de darse vuelo en Palacio Nacional con el video donde achichincles de los senadores Francisco Domínguez y Jorge Luis Lavalle reciben 3 millones de pesos, de comentar exultante su lectura de la denuncia de Lozoya, fiel a su estilo, en su conferencia de ayer, AMLO pidió tener confianza en la Fiscalía y sugirió llevar un proceso “con responsabilidad, sin persecución, sin venganzas, pero aplicando la ley con la máxima de que al margen de la ley, nada; y por encima de la ley, nadie. Un auténtico estado de derecho, ese va a ser el mejor legado que se les deje a las nuevas generaciones”. No, pues sí, mientras la ley no estorbe su proyecto político, como en las consultas públicas, por ejemplo.
Queridos cinco lectores, con la mirada puesta en el video donde Pío López Obrador recibe dinero de David León, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.