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Viernes , 22.02.2019 / 19:02 Hoy

Cosmovisión

Muerte lenta

Jorge Reynoso M.

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Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos. Quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú y su pareja diaria. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, las sonrisas de los bostezos y los corazones de los tropiezos y los sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor propio y no se deja ayudar. Muere lentamente quien no trabaja ni estudia y pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante. Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, el que no pregunta acerca de un asunto que desconoce o no responde cuando le preguntan sobre algo que sabe.
Evite la muerte en suaves cuotas, recuerde siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente pasión hará que conquistemos una espléndida felicidad. Pablo Neruda.
Amigo lector: en un mundo tan cerrado como el nuestro, ¿cuántos creen que viven porque despiertan y respiran? Cuántos otros, al final de su vida se cuestionan, ¿cuál fue el motivo de su existencia? Cuando vivir es mucho más que solo respirar, reír y llorar.
¡No se resigne a una muerte lenta! No se queje ni se desanime. Rompa la rutina y emprenda retos que lo desafíen. Atrévase a recorrer nuevos caminos y a exigirse. Despierte sus talentos, ejerza la fuerza que lo empuja hacer lo que anhela y sorpréndase de lo que es capaz. Honre su pasión y su misión de vida y responda sin titubear: ¿Para qué estoy en este mundo?
Asienta que vivir no es solo respirar y/o tener el corazón latente... ¡Forje su legado! Usted, ¿qué opina? _

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