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Martes , 23.04.2019 / 18:12 Hoy

Trampantojo

El Vivero

Jorge Fernández Acosta

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Es este un acto de gratitud a la vida por la gracia de Dios que nos permitió edificar, en 43 semanas y no en vano, un conjunto arquitectónico como tributo a la sencillez con la esperanza de alcanzar la sobriedad digna del arte más esencial… la letras que siguen aspiran a la simplicidad y se constituyen como signo de la presencia del tiempo medido por un lugar.


Él

Fascinación espiritual que deja su impronta. Destellos luminosos que deambulan por un universo de gracia y armonía. Energía que irradia el astro que domina el firmamento. Provoca emoción en el alma, y en la tierra proyecta la ausencia circular que imprime huellas temporales de una noche que, rauda, ocurre de día. Epifanía de plenitud en el segundo que fluye a través del espacio entre la tierra y la luna a la velocidad del tiempo de la Luz. Hálito solar que impregna el cosmos con la sutil y fantástica marca oscura del satélite del amor sobre la faz de los deseos.



Ella

Sombra circular que airosa transita en el levante, altanera presencia de penumbras lúdicas en el andar travieso de Selene que juega y se divierte con los fulgurantes destellos de su majestad en el imperio de la claridad. Eclipse que ocurre entre el tiempo de la felicidad y el sueño vital que enaltece la existencia. Noche pasajera que dura el instante que antecede a la luz. Presencia sideral que triunfa sobre la oscuridad que se concentra puntual en el territorio de la vida como preámbulo de esperanza. Movimiento sereno y sensual que crea dinámicas fugaces. Anhelos y presagios que provocan alegría.


Eclipse I

Númen divino que colma de gracia mis sentidos. Mujer que eclipsa y seduce con sus encantos los derroteros vitales del existir entre la tierra y el cielo. Idílica presencia de luces y penumbras que retozan en la epidermis de mi geografía con la suavidad y tersura de la seda de Ofir Ojos chispeantes, lúdicos y traviesos en el triángulo de la felicidad como luceros que relumbran. El eterno femenino como expresión de miradas plenas de ternura y sortilegio. Fémina grácil que revolotea en la ensoñación que provoca soñarla más allá de la ilusión de asir su cálido y dulce regazo.


Eclipse II

Las razones del amor como trasunto de la inteligencia que preludia emociones que habitan en el abismo insondable del pensamiento del hombre en la lógica de la fuerza y la destreza cuando, audaz y apasionado, inicia la travesía por conquistar la tierna suavidad en los encantos femeninos de la flor de sus deseos evanescentes. Presencia omnisciente que discurre sabiduría e impregna con su esencia las virtudes. Portentoso hacedor de milagros que busca sembrar la simiente de la magia y la poesía en la deliciosa intimidad del santo grial, en el origen del mundo y motivo intenso de vivir por ella.



jfa1965@gmail.com


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