Opinión
Jorge Alberto Pérez González
Jorge Alberto Pérez González
  • Perdida la esperanza

    Hoy, este espacio debió ser dedicado a la absurda decisión basada en triquiñuelas legaloides, donde la Comisión de Justicia Partidaria del PRI, desechó la inconformidad presentada por Enrique Cárde
  • Del recuerdo

    Muchos son los señalamientos a este espacio por supuestamente antes no ver lo que sucedía, hay quienes piensan que en efecto “antes”, nuestra visión no alcanzaba para consignar los hechos violentos
  • Poncho Pilatos

    En marzo del 2012 comenzó a publicarse una serie de escritos a manera de columna política en internet y para consumo solo local en Matamoros, con gran habilidad moviéndose en el medio social de la
  • Los cárteles necesitan cabeza

    Aproximadamente a las 3 de la mañana de hoy 22 de abril del 2017, en la ciudad de Reynosa la más importante de Tamaulipas, comenzaron a escucharse detonaciones por toda la ciudad, balaceras, persec
  • Hablar del amigo Tomás

    Por los general se malinterpretan las expresiones de júbilo cuando se refieren a la desgracia ajena. Quienes tenemos por costumbre escribir nuestra visión de las cosas, en ocasiones sobreponemos la
  • La cobardía de algunos

    El acoso sexual es un tipo de violencia, que se produce en el entorno laboral, un comportamiento verbal, psicológico no deseado, con el propósito de atentar contra la dignidad o crear un entorno in
  • Y se quejaban del PRI

    Posiblemente esta sea la última colaboración donde se señalen yerros de funcionarios corruptos, de políticos nefastos, de hombres y mujeres que acceden al poder para beneficio personal y no de las
  • Bien quemado

    La transición serena de candidato a gobernador fue muy notoria, la falta de muestras de júbilo, las declaraciones tranquilas ante el inobjetable triunfo, hicieron ver a simpatizantes y a no-simpati
  • Le quedó grande la perra

    Continúa el tema de los migrantes en la línea editorial de las televisoras nacionales, desde el punto de vista distractor ha sido un gran acierto, pues no se han visto en la penosa necesidad de rev