Pepepepepepepepe pepepepepepepe pepepepepep pepepe pepé Acá todos en el hagan una rueda, hagan una rueda, hagan una rueda por el triunfo de Lula da Silva en Brasil y las lágrimas fachas que se han derramado, desde el PRIAN hasta Washington, de la Casa Rosada hasta los palacios de Planalto y Alvorada en Brazilia donde Flavio dice que a Chuchita se la bolsonearon.
Y mientras se lamentaba amargamente porque le quitaron su pasaporte para que no huya después de todas las transas y triquiñuelas con las que trató de rebasar a su padre por la ultraderecha, los brazucas le cantan la del baile prohibido de la Lambada: “Llorando se fue quien algún día solo me hizo llorar, llorando estará al recordar un amor que algún día no supo cuidar”.
En el documental “Apocalipsis en el trópico” nos recuerdan toda la falta de sentido humano y social quienes son los Bolsonaro y cómo actuaron durante la pandemia: lo único que hizo para apoyar a la sociedad abandonada y doliente fue acurrucarse en las iglesias evangélicas más retardatarias y reaccionarias y llamar a los brasileños a orar y a ayunar en vez de buscar afanosamente salidas científicas y apoyar a las comunidades que abandonó.
El alegato más humanista de Bolsonaro senior fue que como todos vamos a morir, pues que sea lo que dios quiera.
Por supuesto, Brasil fue el segundo lugar mundial de muertes por covid, después de Estados Unidos.
La reacción de los reaccionarios fue tan aburrida como obvia. Ahí tuvimos a Agustín Laje, el intelecuál de la ultraderecha cavernicolita, que en cuanto vio que Lula rebasaba gacho al nepobaby dijo que era un fraude mientras se la salían las de cocodrilo. Unas lágrimas casi tan negras como las de Tumel Chorres cuando supo que Guillermo del Toro apoyó a Lula, o las del tío Pinchi que ya daba por ganador a Flavito y que le aplican el quitarrisas.
Qué decir del más cavernario de los cavernarios, Steven Bannon, ex asesor de Trump, exigiendo de manera muy democrática que EEUU rompa con Brasil y que lo bloqueen como a Cuba. Y el gigante brasileño le manda directo y sin escalas una mayestática britneyseñal.
Los bolsonaristas se pusieron más maniacos que los Alazrakos cuando ganó Claudia.
Me dicen que Bolsonaro más gorilita mayor del PRIcámbrico temprano cuando lo imprecaron. Ya se le olvidó a mi Flavito que declaró que aceptaría cualquiera que fuera el resultado electoral.
El mundo es un sambódromo que celebra a Lula y la derrota del trabuco de la fachósfera.
Pepepepe pepepepe pepepepé.