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Martes , 19.02.2019 / 01:13 Hoy

Cambio y Fuera

¿Qué nos sucedió?

Jaime Marín

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Lo que mucho tiempo atrás era excepcional hoy se ha vuelto cotidiano. Diariamente a través de los medios de comunicación, incluidas las redes sociales, nos enteramos de hechos inauditos: secuestros, feminicidios, bloqueos a vías férreas, asesinatos, incendios intencionales en establecimientos, narcomenudeo, anarquía, robo a transportes, caos, corrupción en todos los sectores, robo de combustibles...

¿Qué nos sucedió? ¿Cuándo perdimos el rumbo? ¿Por qué lo perdimos? Estas y muchas preguntas más están sin respuesta. No se trata de culpar de todos nuestros males al neoliberalismo. Las conductas sociales equivocadas tienen su origen en nuestro comportamiento distorsionado que en ocasiones surge en la propia familia (violencia intrafamiliar) Éste comportamiento ha trascendido generaciones: el abuelo tenía sus mañas, éstas las inculcó a su descendencia aunque no haya sido deliberadamente. Las malas mañas vienen de herencia y propician conductas antisociales.

En la delincuencia organizada y en la no organizada hay casos donde toda la familia es delincuente. En estos núcleos familiares, la moral, la ética, la convivencia pacífica, el respeto a la propiedad ajena, el respeto a los demás y el respeto a la vida está ausente. Hay familias donde las buenas costumbres están agotadas o nunca las hubo. Es un asunto de educación. La educación se mama.

Existen países donde el respeto a los derechos de los demás es la esencia de su cultura. Nosotros, los mexicanos debemos orientarnos hacia esa cultura. Aquí en Guadalajara –nuestra ciudad– Enrique Alfaro implementó al principio de su administración como alcalde, el programa Banquetas libres, éste duró unas cuantas semanas. Las y los automovilistas de todos calibres: ricos, clasemedieros y marginados se pitorrearon y siguen pitorreándose de esa iniciativa; ahora las banquetas están más invadidas que antes. Ante la nula respuesta de parte de la ciudadanía, las autoridades aventaron la toalla. Resulta inútil implementar acciones cívicas en una población que carece de educación y sentido comunitario. Nuestra flamante sociedad no está preparada para integrarse al primer mundo. Reconozco que hay excepciones.

El asunto de las banquetas es solo parte del caos. La solución a muchos de nuestros males radica en el núcleo familiar. La enseñanza de las buenas costumbres, la importancia de los valores cívicos y el respeto integral a nuestro entorno contribuirán a modificar las cosas. La Guardia Nacional se concentrará en combatir al crimen organizado y otros enormes males que nos aquejan. Pero la convivencia urbana civilizada la construimos entre todos.


Colofón


AMLO dice que la delincuencia tiene su origen en la pobreza, no coincido con eso. Los millonarios también delinquen. Ellos lo hacen de manera más sofisticada, se valen de lo que llaman ingeniería financiera para evadir el pago de impuestos y muchas transas más en contubernio con otros millonarios.




jaimemarinsr@jmarin.com





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