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Consultorio del deportista

Atletas vemos, corazones no sabemos

Ignacio Cardona

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A todos no sorprendió la noticia del infarto de miocardio que sufrió Iker Casillas, de 37 años, y pocos días después, de la muerte súbita del luchador Silver King de 51, muerte natural por paro cardiaco según reporte de la policía inglesa. Estos lamentables acontecimientos rompen el paradigma de que el deporte es salud y todos pensaríamos que a quienes han hecho actividad física desde siempre no les debería suceder esto.

El infarto de miocardio se produce cuando se bloquea el flujo de sangre hacia el corazón. Por lo general se produce por la formación de placas de grasa, colesterol y otras sustancias en las arterias que alimentan el corazón (arterias coronarias). La Clínica Mayo refiere que ciertos factores contribuyen a la acumulación de depósitos de grasa en las arterias, los de mayor impacto son: la edad, hombres de 45 años o más y mujeres a partir de los 55 años tienen una mayor probabilidad de tener un ataque cardíaco; Antecedentes familiares de ataques cardíacos; El tabaquismo, aunque sea pasivo; Presión arterial alta; Niveles altos de colesterol o triglicéridos en la sangre; Obesidad; Diabetes; Síndrome metabólico; Sedentarismo; Estrés y el consumo de drogas.

Afortunadamente en la mayoría de los casos hay signos y síntomas de que un infarto se está presentando y permiten que la atención médica oportuna y adecuada salve a la persona, como en el caso de Iker. Los más comunes son: sensación de compresión o dolor en el pecho o en los brazos que puede propagarse hacia el cuello, la cara y la espalda. Náuseas, sensación de indigestión, ardor de estómago o dolor abdominal. Falta de aire, Sudor frío, fatiga, aturdimiento o mareos repentinos.

¿Se puede prevenir un infarto?

Nunca es demasiado tarde para tomar medidas para prevenir un ataque cardíaco, incluso si ya has tenido uno. Si tienes factores de riesgo es importante acudir al especialista para que haga una evaluación integral. Tomar los medicamentos indicados y seguir las indicaciones que ayuden a un mejor control de las enfermedades asociadas. Además y no menos importante, un estilo de vida saludable: mantener el peso corporal dentro de límites saludables acompañado de una alimentación sana para el corazón, no fumar, ni beber alcohol en exceso. Hacer ejercicio con regularidad y de acuerdo a las recomendaciones médicas. Controla el estrés y las condiciones que puedan provocar un infarto, como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes. Más vale prevenir.

dr.jesuscardona@gmail.com

Twitter: @cardonam

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