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Jueves , 21.02.2019 / 18:30 Hoy

Crónica

Dos que deciden estar juntos hasta el infinito

Hugo Roca Joglar

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¿Cómo se aman los jóvenes en Ciudad de México durante el siglo XXI? El cronista habló con chilangos nacidos después de 1995 sobre su vida amorosa para, a través de sus historias, trazar respuestas posibles a una pregunta actual, trascendente y muy compleja: ¿cuál es el sentido del amor hoy en día?

Alexis (19 años) nunca ha sido sincero sobre sus intenciones con las mujeres. Durante el sexo es incapaz de pedir las cosas que desea, como que se metan sus testículos a la boca. Agnes (20 años) fue la primera mujer que le leyó su erótico pensamiento secreto. Que avasalló su timidez. Que estableció las reglas sin preguntarle. Que se lo cogió a él. Entonces Alexis ya no pudo salirse de Agnes. Si deseaba tener sexo con alguien más, resultaba inútil. Podía albergar la idea de infidelidad, pero su cuerpo se negaba a ejecutarla.

Cuando Agnes rompió con él, hace cuatro meses, Alexis quiso resistir. Ser fuerte. Construir su vida de soltero. Consiguió trabajo de mesero en una pulquería de Tlalpan. La novedad lo distrajo durante un par de semanas. Después, sus jornadas laborales se volvieron histéricas: noches de hincharse de pulque y masturbarse tres veces por jornada en el baño de clientes.

Terminó por llamar a Agnes. Por tomarse un café con ella. Por pedirle perdón, por llorar, por hablarle sobre su desesperación y tristeza.

“Okey, va, te voy a dar otra oportunidad”, le dijo Agnes, “pero hay cosas que tienen que cambiar”.

Agnes le pidió a Alexis una relación que exista más allá de los genitales. Un romance de exteriores, bailes, cafés, teatro, bares y de poéticas intimidades.

Y Alexis, otra vez, comenzó a tener dudas:

¿La amo?, ¿la amo por el sexo?, ¿es la mujer de mi vida?, ¿la amo después del orgasmo?

Cerró los ojos e intentó enfrentar con toda sinceridad lo que siente tras eyacular dentro de Agnes.

Siento alegría, me siento bien; a veces hasta con ganas de hacerle café y luego volver a coger. 

La certeza de, tras la penetración, no experimentar vacío, lo llevó a la conclusión de que la ama.

Alexis ama a Agnes.

“Ahora estamos en eso”, dice Alexis, “en buscar los colores correctos del amor verdadero”.

“¿Y cuál es el sentido del amor hoy en día?”, le pregunto a Alexis

“Ambos despreciamos la idea de tener hijos”, dice Alexis, “así que el sentido de nuestro amor se reduce a nosotros dos. A dos que deciden estar juntos, solos, hasta el infinito”.

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