Cultura

Cápsula de anti-ayuda: Cómo “fracasar” con estilo

  • Psi y que
  • Cápsula de anti-ayuda: Cómo “fracasar” con estilo
  • Héctor Cerezo Huerta

Blanca era una depresiva consumada. Su enfermedad emocional fue resultado de los terribles conflictos amorosos con los cuales lidió durante varios años con Mario, su pareja misógina. Llegó a psicoterapia invitada por una de sus amigas y de mala gana, aceptó ser entrevistada para jamás volver. Su ahora ex amiga -una colega- me cuenta que nada cambió, que sigue siendo la misma "pendeja", solo que ahora "empoderada". Continúa eligiendo parejas abusivas con tal de que le cubran sus caros y selectos gustos y sigue presentando alteraciones tan bruscas del estado de ánimo, que cualquier bipolar manual de psicopatología le envidiaría. Empezó leyendo: "Tus zonas erróneas", "Los siete hábitos de la gente altamente efectiva" y "Los cuatro acuerdos". Posteriormente, devoró toda la colección de Bucay y concluyó sometiéndose a un "entrenamiento de vida".

No estoy seguro que la autoayuda sea un género literario o primitivos intentos de textos ensayísticos. Lo que sí me queda claro es que los libros de autoayuda, sus autores, promotores y consumidores realizan una inmediata función consoladora, apelando a discursos aspiracionales, soberbios y egoístas. Ya lo advertían Deleuze y Guattari (1993), las ciencias sociales no pueden competir en este terreno. A la gente le gusta comprar, pero no pensar. Pensar es cansado, requiere un suplemento de esfuerzo que no exigen otras actividades, como comprar en un supermercado, pasear al perro, leer una novela o mirar la televisión [...] Es mucho más atractiva la mecánica esponjiforme, la absorción pasiva de conceptos ya masticados y digeridos por el medio que los transmite.

La autoayuda impone estructuras de conocimiento de forma arbitraria, descontextualizada y dogmática. Y por ello, concibe al lector como un ente pasivo e incapaz de hacerse responsable de su existencia. Aunque los autores de autoayuda se consideren gentiles y respetuosos en la exposición de sus ideas, aun así, están imponiendo una estructura de conocimiento. La imposición de estructuras de conocimiento no es lo que convierte a la autoayuda en una mala influencia persuasiva. Lo que convierte a estos autores en un peligro, es que se imponen nuevos conocimientos en forma absolutamente separada de lo que el sujeto ya sabe y a partir de ello, se crea simplemente aprendizaje reproductivo, privando a las personas del ejercicio cognitivo más importante; transformar y criticar su propio conocimiento.

Agradezco a las personas que me han insistido en que escriba sobre ¿Cómo encontrar al amor verdadero? ¿Cómo superar el divorcio? o sobre "tips" para ser felices. Me dicen que no escribo "tan mal" -gracias por la flor- y eso me haría ganar más dinero, pues eso sí "vende". Sin embargo, llenarse los bolsillos gracias al "fracaso" de quienes no "sabemos vendernos", de quienes no deseamos vendernos y no podemos vendernos -aunque lo quisiéramos- no está en mis planes. Les confieso que, si lo hiciera, abonaría al predominio de su nihilismo, su coraza externa y el autoengaño. Porque como diría el gurú Bucay (2013): "Nadie es más vulnerable a creerse algo falso que aquellos que anhelan que la mentira sea cierta". Espero les haya gustado esta columna, pues fue en su "honor".

Twitter: @HectorCerezoH

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.