Política

Enigmas presidenciales del Desastre Taddei

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M+ Para mí sigue siendo un enigma por qué la presidenta Sheinbaum decidió ser estricta en averiguar las denuncias de corrupción de la presidenta del INE, Guadalupe Taddei.

Hizo que se ocuparan del caso la Unidad de Investigación Financiera y la Auditoría Superior de la Federación, las cuales no buscaron mucho para encontrar irregularidades.

Luego, la Presidenta dijo en su conferencia mañanera que el INE era una institución tan importante que no podía haber “sombra de corrupción” sobre ella. Criterio exigente, si alguno.

Circularon en los mismos días videos y audios con escenas y diálogos de la impúdica complicidad de proveedores con Taddei y sus funcionarios de confianza, nombrados a dedo. El rigor presidencial produjo la inmediata renuncia de Taddei, luego de alguna resistencia de última hora, vencida también en la última hora.

El INE de Taddei quedó expuesto en toda su grosera y vertiginosa corrupción como el Desastre Taddei.

Mi siguiente enigma es por qué la Presidenta, luego de exigir correctamente estas cuentas al Desastre Taddei, cambió su discurso para exonerar a Taddei de los escándalos y empezar una cuenta regresiva de culpas del pasado por las corruptelas del presente.

Eso es lo que sucedió en el discurso presidencial: un desfile de emisarios del pasado, de culpables del pasado, de responsables del pasado por el Desastre Taddei del presente. El cambio clave del discurso presidencial fue excluir a Morena de responsabilidades en el desastre.

Primero se hizo responsable a Lorenzo Córdova, anterior presidente del INE; luego a los partidos que votaron por unanimidad la forma en que se eligió a Taddei; luego a los proveedores del INE que lo habrían corrompido estructuralmente, casi desde su nacimiento.

Me gustaría saber qué hizo cambiar tanto a la presidenta Sheinbaum. Primero, atendió con rigor institucional el Desastre Taddei. Luego, entró a la irrealidad de culpar a los emisarios del pasado.

Muchos tendrán respuestas obvias para estos cambios de humor y de rigor presidencial.

Pienso que la Presidenta pensó que el Desastre Taddei no tendría mucho costo. Luego descubrió que sí. No lo sé. Sería bueno que lo explicara en las mañaneras.



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Héctor Aguilar Camín
  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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