• Regístrate
Estás leyendo: Magna lisonja
Comparte esta noticia
Sábado , 23.02.2019 / 05:09 Hoy

Columna de Gonzalo Oliveros

Magna lisonja

Gonzalo Oliveros

Publicidad
Publicidad

Los días pasados han servido no solo para refrendar fortalezas y debilidades del Gobierno de México. Es claro que la popularidad de López Obrador es enorme y que las acciones de los primeros días no han vulnerado los números que lo llevaron al triunfo en julio pasado, por el contrario: lo han fortalecido.

Esto no es novedoso, cada presidente ha tenido su dosis de crecimiento popular cuando, al inicio de su sexenio, han tomado medidas para fortalecer su posición. De la Madrid, Salinas, Fox, Calderón y Peña han recurrido a estas dosis de respaldo popular tras una crisis política. Incluso Zedillo vio sus números crecer tras la detención de Raúl Salinas...y un desplome de apoyo ante el error financiero de finales de 94.

Eso, la popularidad, no significa que las acciones sean infalibles. Cada presidente tuvo caídas y bajadas a partir de los resultados. Algunas de las decisiones marcaron el rumbo de sus gobiernos y llevaron su legado al cielo o al infierno. Tan solo Peña, que comenzó con una solvente popularidad, decidió hacer oídos sordos a la oposición de sus reformas -educativa, política, de telecomunicaciones- en espera que su carisma detuviera cualquier reclamo.

La debacle comenzó luego de los daños controlados de las reformas fiscal y energética, cuando desastres naturales se juntaron con Ayotzinapa y el Apocalipsis de su gobierno conocido como Casa Blanca.

Hoy como entonces, el gobierno de López Obrador corre el riesgo de descarrilarse por una mala lectura de las decisiones a partir de los corifeos y la lisonja.

Un gobierno centralista como lo es el de Andrés Manuel puede sentirse frustrado y hasta dolido al ver la crítica de los chilangos, pero se siente lejano de sitios específicos del país como Monterrey o Guadalajara. Error garrafal para alguien que conoce cada municipio de forma puntual.

El error proviene, por supuesto, de la ceguera.

Creer que la queja del ciudadano de occidente por la falta de combustible es ocasionada por las diferencias políticas con el gobernador es una equivocación de primaria que es causada ante el canto de sirenas que, alrededor del presidente, existen. Los cálculos comienzan a ser no tan acertados y el resultado final puede que hoy sea embarrar ante los críticos encuestas -las mismas que fueron cuestionadas en el pasado-, pero la picazón puede volverse urticaria si no se atiende.

Más allá de la opinión de cortesanos disfrazados de doctor.

goliveros@me.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.