• Regístrate
Estás leyendo: Balazos, muertos
Comparte esta noticia
Miércoles , 24.04.2019 / 23:19 Hoy

Uno hasta el fondo

Balazos, muertos

Gil Gamés

Publicidad
Publicidad

Durante 15 horas la policía y las brigadas de choque de la CNTE se enfrentaron tras un desalojo en Nochixtlán, Oaxaca. Las noticias no podían ser más negras: bloqueos carreteros, autobuses en llamas, pedreas, saqueos, golpizas, heridos y, al final, ocho muertos y más de 90 heridos. Todos se han tirado a la cara la responsabilidad del primer disparo. Enrique Galindo, comisionado de la Policía Federal, sostuvo que sus agentes no habían utilizado armas de fuego hasta que aparecieron las primeras fotografías de policías disparando armas largas. Entonces Galindo dijo que los civiles dispararon primero y que la policía armada repelió el ataque y protegió a sus compañeros, que solo llevaban escudos y toletes. Sí, pero no; no, pero sí.

La versión más fácil: un grupo de infiltrados disparó de entre la multitud de la revuelta contra los policías. En estos días, la figura del infiltrado esclarece todo, incluso hay quien sostiene que los infiltrados provienen de los sótanos inmundos del gobierno. Así, todo queda arreglado en las filas de la CNTE y la responsabilidad recae en el gobierno estatal y muy pronto, como ha pasado, en el federal.

A balazos

Resulta entonces que los "luchadores sociales", como han querido comprar y vender a estos maestros los simpatizantes de la CNTE, echan bala. Además hay al menos una versión que los relaciona con el asesinato del periodista Elidio Ramos Zárate. El reportero de El sur que envió imágenes de dos autobuses incendiados por miembros de la CNTE y diversas imágenes de saqueos en las tiendas de la zona, según cuenta Héctor de Mauleón en su periódico El Universal, y según una nota de Iván Ramírez de su periódico MILENIO. Ramos Zárate fue amenazado por saqueadores y ultimado a balazos de quemarropa, quienes lo acompañaban, dos personas, también fueron heridos.

Oigan esto: vendrá un señor de apellido Torero, o algo parecido, y dirá que es imposible que de la multitud haya salido disparo alguno pues la ley de la gravedad no lo permite, y se creará una comisión de farsantes y el gobierno pagará una millonada a esa comisión para que lo culpe directamente de los muertos de Nochixtlán. En fon.

A Gil no deja de asombrarle que todavía haya quien sostenga que el diálogo puede conducir a una solución del conflicto escalado por los miembros de la CNTE. El guión indica que vienen las investigaciones, los peritos, la explicación de los hechos; o sea, todo aquello que resultará un fracaso rotundo pues cada vez son más los que creen menos. Y desde luego, el coro militante: basta a la represión, una frase que dará la vuelta al mundo y se convertirá en versión oficial de los hechos de Nochixtlán.

Beltrones

De que yo también ya me voy. Todos quieren irse, menos Osorio (no Chong), el entrenador del equipo nacional, un personaje sumamente peculiar pues mientras lo golean toma notas en un cuadernillo. Qué interesante: nos acaban de meter el sexto gol. Un Darwin del campo de juego. Observaré la reacción de mis jugadores y dejaré un documento para la posteridad.

Después del 7 a 0 que le metieron al PRI en las elecciones del 5 de junio (bueno, fueron 7 gubernaturas perdidas), Beltrones renuncia a la presidencia nacional del PRI. Cierren los ojos, si al abrirlos no me ven es que renuncié (¿dónde leyó esto Gamés?): "En congruencia con el compromiso de servicio y disciplina que asumí, es por ello que hoy presento mi renuncia ante esta Comisión Política Permanente". De pronto, Gilga imaginó que Ricardo Tapia, El Chico Maravilla, renunciaba: "Después de salir en millones de espots he decidido renunciar". Y luego el muy leal y noble Batres: "aquí, de rodillas, ante Liópez renuncio a mi cargo en Morena. Adiós para siempre". La vida es sueño, y el alcalde de Zalamea.

Después del Rivotril y del Paxil ingeridos en dosis masivas, Beltrones dijo: "No admito la errada conseja de que con otros candidatos los resultados habrían sido diferentes". Ahora mal sin bien: la verdad sea dicha (muletilla a la orden del pueblo, de Liópez y de Morena), según la ley de probabilidades y de la transformación de la materia, o como se llame, con otros candidatos los resultados pudieron ser distintos, licenciado Beltrones, eso que ni qué, lo que sea de cada quien. Todos le metieron la mano a la olla del puchero con los resultados a la vista de todos conocidos, ¿o cómo era?

Son lo que son

Beltrones habla bien, o le escriben bien, o las dos cosas, se le entiende y dice lo que quiere decir: "Hemos sido testigos del extravío de corrientes políticas. Vemos una derecha conservadora contra las preferencias sexuales, observamos sucesos misóginos, homofóbicos y actitudes francamente fascistas". Según una nota de Claudia Guerrero en su periódico Reforma, Beltrones rompió alguna lanza contra la izquierda extrema que, dijo, se radicaliza y pretende que las reformas se discutan en las calles.

Y entonces volvemos a Nochixtlán. Esa izquierda, en el caso de que lo sea, no solo quiere discutir las reformas en la calle, pretende incendiar un pedazo del país. Y devolvemos también al asunto de los luchadores sociales. Gilga abandona el mullido sillón y dice mientras camina por la duela de cedro blanco: los líderes de la CNTE no son Valentín Campa ni Demetrio Vallejo, tampoco Heberto Castillo y mucho menos Rafael Galván, no son ni se parecen a los líderes del 68, a todos nos haría bien si llamáramos a Núñez y Villalobos por su nombre: líderes corruptos y a sus huestes mencionarlas con su nombre y apellido: brigadas fascistas.

La frase de Françoise Sagan espetó en el ático de las frases célebres: La libertad de pensar, y de mal pensar y de pensar poco, la libertad de elegir yo misma mi vida, de elegirme a mí misma.

Gil s'en va

gil.games@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.