• Regístrate
Estás leyendo: La cultura es cuando sabíamos alegrarnos
Comparte esta noticia
Jueves , 21.03.2019 / 10:34 Hoy

30-30

La cultura es cuando sabíamos alegrarnos

Fernando Fabio Sánchez

Publicidad
Publicidad

La novela La mujer justa (1941, 1949) de Sándor Márai es una exploración de la subjetividad, tomando como punto de partida la clase social. El libro son tres relatos, y cada uno es narrado por uno de los personajes del drama romántico central: la esposa, el esposo y la mujer justa (la amante).

Quien lee esta deslumbrante obra puede llegar a la conclusión de que la realidad es sólo el encuentro de diferentes puntos de vista y que las personas estamos condicionadas a no entendernos, pues percibimos lo concreto desde los valores individuales, generados en el seno de nuestra experiencia de clase social.

El lector puede sentirse decepcionado y abatido, pensar que la comunicación entre seres humanos es imposible, y que conceptos como el amor y la felicidad son historias unilaterales que vivimos de acuerdo con nuestro propio script, y nunca en comunión profunda con el otro. ¿Estamos condenados, entonces, a la soledad?

Las dos primeras partes de la novela son paralelas cronológicamente; mas la tercera parte rompe los límites del tiempo y avanza la narración hacia el futuro. Es la mujer justa (antigua trabajadora doméstica) quien ha dejado atrás su envestidura social, ha surgido de los desastres de la Segunda Guerra Mundial y busca definir el espacio en el cual los individuos pueden coincidir: la cultura.

Ésta vendría a ser, sin embargo, no una lista de ideas, sino una forma de existir: “uno tarda mucho en aprender estas cosas y paga un precio muy alto por ello… ¿Aprender qué? ¡Pues que la cultura es cuando una persona… o un pueblo… se colma de una alegría inmensa!

Dicen que los griegos eran cultos… No lo sé…. Pero dicen que hubo una época en la que los griegos fueron cultos porque todos sabían alegrarse”.

Hace más de un siglo, vivimos el movimiento histórico que luego vino a alegrarnos varias décadas.

La Revolución Mexicana nos dio “cultura”. ¿Qué hemos hecho de ella? ¿Por qué dejamos de alegrarnos? Creo que conocemos la razón. Pero no hay que olvidar las posibilidades del pasado, estimados lectores, pese a las imposiciones del presente. Recuerde y entienda lo que alguna vez sentimos, y búsquelo otra vez, y sea culto, y alégrese, alégrese “más que nada” por la razón correcta.


Twitter@fernofabio

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.