Política

La prédica moral

Escuchar audio
00:00 / 00:00
audio-waveform
volumen-full volumen-medium volumen-low volumen-mute
Escuchar audio
00:00 / 00:00

Andrés Manuel López Obrador, ahora presidente, siempre ha dicho que no es un político convencional. Cierto, no lo es. Es más, su singularidad no solo se refiere al oficio, también a su persona. Es un individuo extraordinariamente seguro de sí mismo, pero no por preparación, formación o realizaciones. Su tarea ha sido la de un misionero en búsqueda de almas a convertir, no la de ciudadanos a representar. Por eso no escucha, sino habla y habla. Su mensaje es de verdades reveladas, certezas a modo, no hay lugar a las razones.

Más allá de su sentido de superioridad moral, su lucha le ha llevado a la Presidencia por su persistencia y la fortuna, es decir, la suerte de que su empeño se enmarcara en el desencanto con los gobiernos de la democracia y en la creencia ancestral sobre el regreso de Quetzalcóatl. López Obrador ha establecido un vínculo profundo con la población que se remite a la convergencia de actitudes y valores mucho más próximos a la religión que a la política. El país no es rehén de AMLO, sino de sí mismo, de sus fijaciones.

Su prédica es esencialmente moral, plagada de contradicciones, pero moral, por eso no admite duda, error o imprecisión. Lo que más fascina o indigna de López Obrador es su imaginario de certezas. Los números son referencia para un argumento moral, no para entender o lidiar con la realidad. Siempre habrá espacio para que su verdad se sobreponga a la evidencia y también, lamentablemente, a la ley.

El estilo de López Obrador da bien para la oposición. En todos los países, en todas las democracias y no democracias existen casos como los de él. Todos son singulares por la manera con la que encaran la realidad y particularmente por la fuerza que le imprimen a su prédica, lejos del mundo terrenal. El problema, nada menor, es que Andrés Manuel es presidente y aunque esa fue su aspiración, su visión del poder y de la responsabilidad están en un mundo opuesto al del ejercicio legal. Aunque no pocos y el mismo Andrés Manuel creían que el presidente todo lo podía, la verdad es que es un poder acotado por la realidad y especialmente por la ley. Puede avasallar a personas e instituciones, pero no a la realidad. Estados Unidos y el narco lo han doblado.

Culiacán ha sido el punto de quiebre del estilo personal de López Obrador. La población no avaló su tesis de que la justicia —su visión de justicia— puede más que la ley. Cierto es que ante los criminales los mexicanos no ven un tema de legalidad, sino de inseguridad. Las repetidas y contradictorias respuestas del gobierno y del mismo Presidente dejan a los mexicanos en orfandad, en abandono frente a los delincuentes. López Obrador puede proteger a los mexicanos de los corruptos, pero no de los criminales más sanguinarios. Para aquellos todo el peso de la justicia, parcial, como sucede con un juez a modo con Rosario Robles; para éstos, abrazos y no balazos, justicia y gracia.

Los mexicanos no le acompañaron en su tesis de que la liberación de Ovidio era para evitar una matanza. No es que se quiera derramamiento de sangre, tampoco se pretende que la ley impere como en toda sociedad civilizada. No, lo que los mexicanos advierten es que el Presidente renuncia a proteger a la población del criminal. La humillación a las fuerzas armadas ampliamente documentada por las “benditas” redes sociales, dejó un sentimiento de zozobra y miedo, la idea de que el crimen puede más que el gobierno.

El país debe sobreponerse a lo ocurrido en Culiacán. La respuesta de López Obrador va en sentido opuesto a lo que la población espera, esto es, un gobierno que proteja a la población del criminal. La economía va mal, peor la seguridad, y hay creciente deterioro de la calidad del gobierno, la inversión es expresión de capricho. El país va mal; para contener lo que viene es necesario que la convicción del Presidente sobre lo debido y la esperanza no se vuelva, como ha acontecido, simple prédica moral. 


fberrueto@gmail.com 

 @berrueto


Google news logo
Síguenos en
Federico Berrueto
  • Federico Berrueto
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.