El año 2026 se perfila como un punto de inflexión crucial para la relación comercial de América del Norte.
La revisión del T-MEC no es solo un mero trámite de rutina: será determinante para saber si el acuerdo comercial se concluye o se extiende por 16 años más.
Entre los tres países participantes las estrategias son divergentes y los escenarios complejos.
Como señala Gustavo de Hoyos Walter en un artículo reciente en El Financiero, Estados Unidos, bajo una estrategia marcada por la dureza y la confrontación, busca una renegociación de alto impacto.
Se anticipa una postura agresiva que intentará frenar la influencia de China, elevar los requisitos de contenido regional y vincular el comercio a temas de seguridad fronteriza, sobre todo los relacionados con la migración ilegal y el tráfico de drogas.
Canadá, por su parte, defiende el status quo y se prepara para proteger sus propios intereses en áreas como los lácteos, la energía, los minerales de alto valor y la regulación digital.
México, en este contexto, debe jugar con inteligencia.
La Secretaría de Economía ha trabajado intensamente para alinear una estrategia que proteja el mercado interno y mantenga a la región competitiva frente a Asia. Aquí es donde figuras como Ildefonso Guajardo, con su experiencia y patriotismo, pueden desempeñar un papel clave.
A Ildefonso no solo le tocó formar parte del equipo que concibió y dio vida al tratado original sino también mostró sus dotes conciliadores al encabezar los trabajos que condujeron a la renegociación del mismo, ya con el nombre de T-MEC. Conozco bien a Ildefonso y sé que, más allá de colores políticos o preferencias ideológicas, su compromiso con México es indiscutible.
Si podemos transmitir con éxito el mensaje que tres son más fuerte que uno, que solos llegamos más rápido, pero juntos más lejos, si podemos vender la idea que unidos somos más fuertes y que la verdadera amenaza para la región no está en este continente, entonces sí tendremos una negociación benéfica para todas las partes.
En este escenario, la capacidad de nuestros negociadores será esencial para mantener el equilibrio y proyectar a México hacia un porvenir de oportunidades.
Insisto, ahí está Ildefonso.
emym@enriquemartinez.org.mx