Después de un duro discurso, Sheinbaum se suavizó con Trump.
Frente a militantes y seguidores (incluido el presidente de la Suprema Corte), en la arenga del Monumento a la Revolución, lanzó frases contra la administración estadunidense, al tiempo que objetó la petición de detención con fines de extradición de políticos de su partido, por ligas con el cártel de Sinaloa.
“Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada o quizás estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadunidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026 o acaso pretenden influir en la elección de 2027”. Cuestionó.
Justamente, en noviembre, Donald Trump enfrentará votaciones de medio mandato. Sin embargo, ayer en la conferencia mañanera, la doctora Claudia cambió la forma y el fondo: “De hecho, les confieso que yo no creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva en distintos temas. Como dije ayer, creo que son sectores de la ultraderecha de Estados Unidos que quieren que no haya buena relación”.
¿Si no es Donald, quién o quiénes?
¿Fiscales?, ¿juezas?, ¿integrantes del Gran Jurado que encontraron pruebas suficientes que apuntan a Rocha Moya, Inzunza y demás obradoristas?
¿El vicepresidente Vance?, ¿el secretario de Estado, Rubio?
¿Quiénes desde “sectores de la ultraderecha” en EU no quieren una buena relación bilateral ni desean frenar a los cárteles y, de paso, intentan “posicionarse rumbo a sus elecciones” e influir en las de nuestro territorio?
Demasiadas y muy graves conjeturas sin aclarar, Presidenta.
Porque en México, eso sí, el régimen morenista ya podrá anular elecciones si considera que hubo intervención externa.
Aquí entre nos
Y mientras en el evento del domingo Sheinbuam rechazó “injerencias extranjeras” y advirtió que si acepta eso “mañana podrían venir otras acusaciones contra más personas”, este lunes en Manhattan se llevó a cabo la primera audiencia de uno de los diez funcionarios de Morena señalados por narcotráfico.
Después de entregarse, el militar de alto rango y exsecretario de Seguridad de Sinaloa con Rubén Rocha Moya, Gerardo Mérida, entró encadenado de pies, manos y cintura a la corte de Nueva York.
La jueza Katherine Polk adelantó que se tiene “abundante evidencia” y que habrá “olas de acusados”.