En la cúspide del poder, el color dorado posee una enorme carga simbólica. Evoca el valor del oro: pureza, riqueza, grandiosidad y sacralidad. Tal vez por eso algunos han llegado a pensar que quienes han sido tocados por esa luz tienen derecho a alcanzar la edad del retiro con pensiones igualmente doradas.
Hoy, desde la Presidencia de la República y con el respaldo del Senado, se ha planteado la necesidad de mirar las cosas del mundo no desde la zona dorada del poder –lugar desde el cual solo se puede mirar hacia arriba y nunca hacia abajo–, sino desde abajo hacia arriba, con el propósito de ahorrar recursos y transformar lo marcadamente desigual que existe en el país.
No es racional ni humano que mientras la gran mayoría de los mexicanos recibe pensiones de apenas seis mil 200 pesos, subsistan pensiones doradas de hasta un millón de pesos mensuales para quienes fueron funcionarios de Pemex, la desaparecida Luz y Fuerza del Centro y otros organismos públicos y empresas paraestatales.
Ahora la pensión que se ha aprobado por el Senado y se espera que también se apruebe por la Cámara de Diputados será de aproximadamente 70 mil pesos mensuales, y el ahorro se dice que será de aproximadamente cinco mil millones de pesos al año.
En el Senado no hubo un solo voto en contra, solo seis abstenciones. Pero la oposición, en cumplimiento de su función, criticó que el fin de las pensiones doradas no llegue a las fuerzas armadas y a los integrantes del Poder Judicial de la Federación.
Creo que la iniciativa de Claudia Sheinbaum ha sido prudente con el Ejército y con algunos funcionarios del Poder Judicial de la Federación. En el caso del Ejército, por considerarlo clave en la lucha contra la delincuencia organizada, pese a hechos lamentables como la pérdida de vidas humanas en el operativo de aprehensión de El Mencho.
En cuanto al Poder Judicial, porque ya han sido numerosos los cambios introducidos durante su mandato. No dudo, sin embargo, de que más adelante será necesario examinar este asunto con mayor cuidado. Por ahora, lo ocurrido en el Senado indica que el resultado en la Cámara de Diputados será más o menos el mismo.