QUE mientras el gobierno de Donald Trump presionaba para que México fuera “tercer país seguro” y así no aceptar ninguna solicitud de asilo, la delegación mexicana en las negociaciones, encabezada por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y la embajadora en Washington, Martha Bárcena, logró que Estados Unidos reciba el trámite y en todo caso devuelva a los solicitantes, si el juicio no les resulta favorable, a sus países de origen.
A cambio, por convicción humanitaria y evitar así que vuelvan a enjaular niños, por ejemplo, México aceptó la aplicación de la norma 235, lo cual implica que esos peticionarios de asilo se queden en territorio nacional solo durante el tiempo en que tengan audiencia con las autoridades migratorias, todo en el contexto de la maratónica sesión que puso fin a la amenaza de aranceles.
QUE a pesar del apoyo brindado por algunos miembros del grupo opositor del Senado a la convocatoria de Andrés Manuel López Obrador para el mitin por la dignidad hoy en Tijuana, los coordinadores del PRI, Miguel Ángel Osorio Chong, y del PRD, Miguel Ángel Mancera, declinaron participar, aunque el segundo alegó “motivos de agenda” y en representación de su bancada viajará Omar Obed Maceda, suplente de Juan Zepeda.
Y aunque adelantó que “no hay rencores”, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, había argumentado que son horas “aciagas” ante la amenaza de aranceles y un eventual quebranto económico, por lo que llamó a participar en el masivo, aun cuando anoche se desactivó la crisis con Estados Unidos.
QUE por cierto, aunque personajes como el líder del PAN, Marko Cortés, consideraron inaceptables los compromisos en materia migratoria, hubo opositores al Presidente que dieron la bienvenida a la gestión del canciller y su equipo.
José Antonio Meade, ex candidato presidencial del PRI y ex jefe de la diplomacia, tuiteó: “Frente a condiciones muy complejas hay que reconocer el mérito de haber logrado un acuerdo en las negociaciones encabezadas por el secretario @m_ebrard”.