Que ayer volvieron a filtrar a un medio nacional el aval del Consejo General del INE a las elecciones en Hidalgo y Coahuila para el 18 de octubre, porque no pueden retrasarse más, pese a la pandemia de Covid-19. Y esa decisión se supone la comunican hoy. De ahí que ayer el PAN convocara a rueda de prensa para señalar que ello no puede ser posible dado que se espera un recrudecimiento de la pandemia al menos en Coahuila.
Que no sólo Chuy de León Tello, dirigente estatal del PAN está en desacuerdo con la fecha, también el dirigente nacional de Morena Alfonso Ramírez Cuéllar. Incluso, éste lo manifestó durante su accidentada gira por Coahuila en días pasados. No parece que el PRI y el resto de los partidos avalen el sentir de Morena, pero al menos las cosas sí cambiaron por el curso que toma la pandemia.
Que los comerciantes y no solo los industriales temen que las restricciones a los horarios impuestos por las autoridades para el caso de Gómez Palacio los perjudiquen aún más. En especial, porque enfrentan la competencia con Torreón y Lerdo donde no se sigue la misma regla, a pesar de formar parte de la zona metropolitana.
Y los apoyos económicos para enfrentar los estragos de la pandemia son menores y a una tasa de interés muy alta. Hasta de 13 por ciento, si se lee la letra pequeña. Al menos piden cerrar a una hora más flexible porque de lo contrario los matara la crisis.
Que Antonio Gutiérrez Jardón, secretario del sub comité de salud en La Laguna, de Coahuila reconoció que la pandemia dejó ver las costuras de un sistema de salud endeble para enfrentar un monstruo de tal magnitud. Los presupuestos eran mínimos, la disponibilidad de camas era reducida y ahora se tiene qué pensar en atender este tipo de emergencias médicas, porque llegaron para quedarse.
Sin embargo, el dato real es que debe pensarse en mejorar la salud de las personas más que en la remediación. El cambio consiste en prevenir más que en aliviar.
templete@milenio.com