Que el accidente donde perdió la vida el alcalde de Tepeapulco sigue dando más preguntas que respuestas, pues la Procuraduría de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) investiga por qué no se activaron las bolsas de aire del vehículo, revisará de nuevo la camioneta y ampliará las declaraciones de los sobrevivientes, porque cuando la seguridad falla, las explicaciones no pueden quedarse a medias y menos cuando el año pasado fue un año atípico en cuanto a ataques a funcionarios públicos incluídos agentes de la fiscalía y el homicidio del alcalde de Pisaflores.
Que el gobernador Julio Menchaca explicó que el percance del 26 de diciembre de 2025 en la carretera Tepeapulco-Cuautepec se debió a una mala maniobra al pasar sobre vibradores, combinada con exceso de velocidad y las condiciones del camino, versión que se conoció en la reunión del Gabinete de Seguridad, donde también se acordó revisar si se cumplieron los protocolos al blindar el vehículo, por lo pronto la carpeta de investigación no está cerrada pero ya hay indicios de que podría quedar todo en un lamentable accidente.
Que en otro frente, el bloqueo de habitantes de Palma Gorda, en el municipio de Mineral de la Reforma, por el colapso de fosas sépticas y drenaje tras las obras del tren AIFA-Pachuca fue calificado como un reclamo histórico de infraestructura olvidada, al que el gobierno estatal prometió acompañamiento, porque cuando el drenaje truena, la paciencia también, por lo pronto hasta ayer se reportaba que la manifestación se mantenía presente y no se irían hasta tener una respuesta concreta.
Que ante los rumores de ajustes en el equipo de trabajo del mandatario estatal, el propio gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, cerró filas y dijo estar satisfecho con el desempeño de su gabinete, enviando un mensaje de respaldo interno que busca apagar versiones, al menos por ahora, aunque en política la calma rara vez es permanente, no olvidemos que hay por ahí algunos suspirantes que podrían dejar el barco antes que termine la administración incluyendo a otros que no se descartan aún para sentarse en la silla en la que hoy despacha su jefe.