Que en la mesa política del gobierno estatal volvió a colocarse en el centro la discusión sobre paridad de género y acciones afirmativas, con la participación de dirigentes partidistas y la presidenta del IEEH, en un intento por mantener abiertos los canales de diálogo entre las distintas fuerzas políticas. El espacio, encabezado por la Secretaría de Gobierno, se plantea como un mecanismo de coordinación permanente con miras al proceso electoral del año entrante, se nota que la actividad desde la oficina encargada de la relación con los actores políticos ya no se detendrá y en una de esas hasta irá en aumento.
Que el discurso de todos los involucrados es el de la inclusión, pluralidad y construcción de consensos bajo principios de legalidad pero la paridad y las acciones afirmativas no se consolidan en mesas de trabajo, sino en decisiones concretas al momento de definir candidaturas y espacios de poder. Por ahora, el mensaje es de voluntad política; falta ver si esa voluntad se traduce en hechos cuando lleguen los tiempos electorales. Mujeres líderes, dirigentes de partidos por separado, autoridades electorales y posibles protagonistas en la boleta ya han desfilado en estas reuniones.
Que la creación de Procuradurías Municipales para la protección de niñas, niños y adolescentes fue aprobada por unanimidad en el Congreso de Hidalgo, un paso que en el papel apunta a descentralizar la atención y acercar la justicia a nivel local además de acabar con los rezagos existentes en este grupo vulnerable en la entidad. La organización Seiinac reconoció el avance, al considerar que el municipio es el primer punto de respuesta ante vulneraciones de derechos. No obstante, especialistas advierten que su eficacia dependerá de presupuesto suficiente y capacitación constante del personal.
Que el señalamiento de fondo es que sin presupuesto suficiente, personal capacitado y recursos etiquetados, la reforma corre el riesgo de quedarse en estructura sin operación. La advertencia es clara: no basta con crear instituciones, el verdadero reto es que funcionen, porque en temas de infancia, la diferencia entre intención y acción se mide en protección real.