Que resulta que Jalisco no nomás va a poner el estadio y ya pa’l Mundial. Van a desplegar 15 mil elementos de seguridad, van a estrenar la Línea 5 para el Mundial, y hasta van a habilitar un patio exclusivo para Ubers y Didis cerca del aeropuerto. Todo suena muy planeado, muy moderno, muy “primer mundo”. Pero el detalle está en la pregunta incómoda: ¿dónde está la gente? Porque Michelle Fridman, secretaria de Turismo, pronosticó 3.5 millones de visitantes, pero los hoteleros ya andan raspando el fondo del barril: las reservaciones no llegan y han tenido que poner precios de ganga. O sea, todo listo para recibir al mundo… pero el mundo parece que todavía no confirma la asistencia. Así que ahí está el show: Jalisco se alista como si fuera el Super Bowl, pero los cuartos de hotel siguen esperando huéspedes. Ojalá que el turismo se deje venir y disfrute de las bellezas naturales de Jalisco y su gente.
Que qué bueno que El Salto esté viviendo ese auge en su corredor industrial con la llegada de empresas tecnológicas y manufactureras gigantes. Eso sin duda jala la economía local y los empleos. Eso está padrísimo. Pero el crecimiento también trae sus retos, y ahí está el detalle: llegan los extranjeros, y ¡oh sorpresa! la “tramitología” y los gestores externos nomás vienen a entorpecer los procesos clave. Ajá. Total, que en un encuentro privado entre industriales y la alcaldesa Nena Farías acordaron agilizar trámites, garantizar transparencia y evitar la desinformación, porque eso es indispensable para que la industria siga apostando por ese punto de Jalisco. Eso suena bonito, esperamos y se vuelva realidad, sobre todo en temas críticos como agua, energía y movilidad. Ya veremos.
Que miren nomás. Un grupo de papás salen a decir que también son víctimas de violencia vicaria. Y, cuando menos lo esperan, les cae la Fiscalía por cibervioelencia. El gobernador los manda investigar y, para cerrar el día, la Policía Estatal Preventiva los agarra a catorrazos durante una manifestación. Pero todo bien, porque se anuncia que por instrucción del comisario general, Juan González Castañeda, se abrió una investigación… para revisar si hubo exceso de fuerza. Mientras tanto, Juan “N” —48 años, señalado de “haber incitado”— ya va de salida al Juez Cívico. Los demás, nomás a ver cómo le hacen con los catorrazos y el acta. Ironía pura: pedían justicia y terminaron siendo noticia.