Que varios alcaldes de Morena, buscan crear una alianza o bloque opositor para exigir recursos de los 4 mil millones de pesos del crédito aprobado por el Congreso del Estado a la gobernadora Libia Dennise García, ahí estarían apoyando los ediles de Celaya, Pénjamo, Abasolo, ya extendieron la invitación al de Salamanca, Valle de Santiago y dejan abierta la puerta para otros partidos.
Lo que quieren los alcaldes es jalar recursos, pese a que sus diputados locales votaron el crédito en contra sin dar margen de negociación; aún no han definido quién será el vocero en dicho bloque y cómo empezará a operar. Eso sí, no hay que olvidar que hace unos días el alcalde morenista de Abasolo, Job Gallardo Santellano destacó que hoy el mejor secretario se llama “Jorge Jiménez Lona”, reconociéndole su apertura y diálogo al igual que el trabajo hecho por la gobernadora.
Y por cierto este fin de semana unas fotos que dieron la vuelta en las redes sociales, exhiben al alcalde Israel Mosqueda Gasca, de Valle de Santiago, en una situación muy comprometedora. Lo muestran en un lugar para caballeros y al mismo tiempo se puede ver que en sus piernas está sentada una dama a la cual está tocando.
Lo grave del asunto es que habría hecho uso de un vehículo oficial el cual también fue fotografiado en el estacionamiento del establecimiento. El morenista no emitió ningún comentario al respecto ayer en sus redes sociales, subió un video en el que informa el avance de la primera etapa de las próximas oficinas municipales. Los que sí hicieron todo tipo de comentarios fueron los usuarios que reconocieron en esas fotografías al edil.
Que la secretaria del Campo, Marisol Suarez Correa, informó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) tiene pendientes “bastantes viejos” con personas de Acámbaro que se necesitan resolver para seguir adelante en el proyecto del Acueducto Solís-León que se detuvo tras las manifestaciones de un par de grupo inconformes del sur del estado.
Y es que dice, que esos asuntos tienen décadas, como la falta de escrituras de la gente que fue reubicada tras la inundación del pueblo de Chupícuaro para dar paso a la presa Solís lo cual data desde 1945 y que ahora con el proyecto del Acueducto Solís-León salieron a alzar la voz.