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Miércoles , 20.02.2019 / 03:37 Hoy

Correr para crecer

Superhéroe

David E. León Romero

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Bart Yasso. “A menudo escucho a alguien decir que no soy un verdadero corredor. Todos lo somos, algunos simplemente corren más rápido que otros. Nunca conocí a un corredor falso”.


¿Cuántas veces has dicho que no puedes? ¿Cuántas veces te has dado por vencido? ¿Cuántas veces te has dejado nublar por el entorno?

A continuación, te presento una historia que te sacudirá de pies a cabeza. Nuestro personaje de hoy es un superhéroe que además es un gran corredor.

Este superhéroe, cuando estaba por cumplir cuatro años de edad, fue llevado por sus padres al pediatra porque continuamente presentaba fiebres y hemorragias nasales. Ante la falta de claridad posterior a los primeros estudios practicados se le realizaron exámenes más profundos. El resultado fue demoledor, Nate fue diagnosticado con leucemia, un cáncer de progreso rápido que lo obligaba a iniciar de inmediato un agresivo tratamiento.

No puedo imaginar el sufrimiento de un pequeño de 4 años frente a una enfermedad y a un tratamiento tan doloroso e incómodo. No puedo tampoco imaginar la angustia que los padres de Nate habrán pasado durante esas horas, días, semanas y meses.

Así comenzaron las quimioterapias y el tratamiento se prolongó por más de tres años. Durante el mismo le fue prescrito evitar lugares públicos cerrados que pudieran exponerlo a infecciones, lo que lo hizo frecuentar los espacios naturales abiertos. Los padres de Nate lo acercaron diariamente a parques para caminar, jugar y andar en bicicleta.

Su padre, corredor, se hacía acompañar durante sus carreras largas los fines de semana de Nate montado en su bicicleta. Un día de varios como esos, olvidó la bicicleta en casa; al verse ya en el parque listos para iniciar el paseo y a falta de bicicleta para Nate, en lugar de cancelar la sesión, decidieron comenzar a correr. Así, en aquella primera ocasión, padre e hijo cubrieron una distancia 5 kilómetros trotando juntos. Fue de esta manera como, a sus escasos 5 años, en medio de un tremendo tratamiento, comenzó a correr.

Meses después, con la supervisión de su oncólogo, cruzó la meta de su primer medio maratón con apenas 6 años de edad. Así continuó participando en varias competencias de diferentes distancias que dieron paso a su primer maratón.

El tratamiento, el trabajo de sus médicos, la gran dirección y respaldo de sus padres y su fortaleza le permitieron vencer el cáncer y vencer también un sinfín de barreras para curarse y para correr más allá de sus límites aparentes.

Ni Nate ni sus padres vieron obstáculos en el cáncer ni en el maratón, vieron oportunidades de mejorar y de salir adelante.

Por si esto fuera poco, con 8 años de edad, concluyó hace algunos días un maratón en el sorprendente tiempo de 3:32 horas.

Como Nate, no te des por vencido, sigue adelante, estoy seguro que puedes vencer cualquier reto y convertirte en superhéroe.

Abastecimiento. Si te interesa conocer cómo es que los corredores africanos logran dominar este deporte, te sugiero leer el libro Correr con los keniatas, escrito por Adharanand Finn.


dleonromero@gmail.com



@DavidLeonRomero



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