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Jueves , 18.04.2019 / 12:01 Hoy

Correr para crecer

La competencia más extraña del planeta

David E. León Romero

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“Es cierto que la velocidad mata. En carreras de distancia, mata a quien no la tenga”

Brooks Johnson



Imagina esta carrera: La competencia tiene un proceso secreto de inscripción, no existe una página con pasos e instrucciones precisas y su costo es irrisorio. Una vez seleccionado el competidor, debe presentarse con algún otro pago mínimo en especie y en caso de ser primerizo, debe presentar una placa vehicular de su ciudad como contraseña para poder participar.

Los competidores no saben con exactitud el horario de arranque de la competencia, solamente el día. El sonido de un caracol marino emitido por el soplido del organizador es el aviso de que una hora después será el arranque y los competidores tienen ese lapso de tiempo para alistarse para arrancar. No existe disparo de salida, en su lugar, el humo de un cigarrillo en los labios del organizador al encenderlo es la señal de arranque.

La carrera comienza y termina en una barrera vehicular color amarillo. A ese mismo punto deben volver los competidores para marcar cada una de sus vueltas y arrancar la siguiente. No hay abastecimientos a lo largo de la ruta y cada competidor debe hacerse cargo de resolver sus necesidades.

La competencia consiste en recorrer 160 kilómetros en un tiempo límite máximo de 60 horas. Durante ellas hay que correr, descansar y comer. La ruta está compuesta de 5 vueltas a un circuito realmente complicado, cada una de 32 kilómetros teniendo un tiempo límite de 12 horas para poder arrancar la siguiente. No existen tapetes ni chips que marquen tiempos y demuestren que los competidores han cubierto todo el trayecto. A lo largo de él, los corredores deben pasar por algunos puntos de control, en los cuales encontrarán un libro del cual deben arrancar el número de página que es igual a su número de competidor y llevarla al punto de control inicial para demostrar que han pasado por ahí. El ascenso acumulado durante la ruta es tanto, que aquel que llegue a la meta, habrá ascendido el doble de la altitud del monte Everest.

Esta carrera que te parece increíble, realmente existe y lleva por nombre Barkley Marathons. Se realiza anualmente en el parque estatal Frozen Head, en Tennesse, Estados Unidos. En ella participan aproximadamente 40 corredores por año. Desde su primera edición en 1986, solamente han cruzado la meta 17 personas, las demás, han abandonado la ruta en alguno de sus puntos. Si quieres participar en ella, olvídate de tu GPS, ya que no está permitido utilizarlo y no existe señalética que indique la ruta a seguir, tu sentido de la orientación, una brújula y un mapa serán tus mejores aliados.

Abastecimiento. Este lunes se llevará a cabo la edición del maratón más competitivo y antiguo del mundo, Boston. Para correrlo no basta querer, es necesario demostrar un tiempo competitivo para cada grupo de edad. Si sueñas con correrlo prepárate, recuerda que todo es posible.


dleonromero@gmail.com

@DavidLeonRomero


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