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Viernes , 22.03.2019 / 21:39 Hoy

Correr para crecer

Correr para salvarse

David E. León Romero

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Lynn Jennings. “La voluntad mental es un músculo que necesita tanto ejercicio como los demás músculos”

Comencé a correr para salvarme. Sí, así como lo escuchas. Inicié en este deporte en el año 2005 tratando de salvarme de la obesidad, del tabaquismo, de la ansiedad y de cualquier otro ingrediente que la ensalada de peligros tenía disponibles en aquella época para un joven de 24 años de edad.

El inicio no solo fue complejo, sino incluso se tornó tortuoso y aburrido. ¿Qué de emocionante puede tener el dar vueltas sin parar a un parque, al igual que lo hace un ratón-mascota en su ruedita dentro de su jaula? En ese momento nada, o muy poco. La emoción apareció con el tiempo y ya habrá oportunidad de explicar el porqué.

Decía que comencé huyendo, alejándome de problemas y conflictos, particularmente de aquellos en los que solemos enredarnos por el desorden, las malas costumbres y las malas influencias.

Los avisos fueron diversos, distintas señales que por separado me alertaron que el camino que por momentos estaba recorriendo no era el correcto y que debía detenerme, dar vuelta y salir huyendo. Corrí, corrí y hasta hoy no he dejado de correr, salvo por algunos espacios indispensables para tomar aire y reflexionar acerca del rumbo.

Te convoco a salvarte. Los adversarios que te acechan son varios. Te invito a correr de la flojera, la apatía y la sequía de pasión por emprender cada día, a huir de todos aquellos que te hacen daño, que te roban energía o que no atesoran tus cualidades, a trotar con paso firme y constante lejos del alcohol, el tabaco y las drogas que posiblemente te tienen atrapado.

Huye y solamente detente por un breve espacio cuando te sientas seguro de que has sacado la suficiente ventaja a todos esos peligros que te siguen la pista; obsérvalos a lo lejos, identifícalos, aprecia lo bien que te sientes apartado de ellos y antes de que te alcancen, comienza a correr de nuevo.

Correr, huir y por ende salvarse no es algo fácil. Frecuentemente pensarás en renunciar. Para seguir se requiere determinación, voluntad y resistencia, además de una primera chispa que prenda el fuego y que alumbre la consciencia de que la mayor parte del daño que vivimos es provocado por nuestra falta de responsabilidad. Mantenerse corriendo será complicadísimo, sin embargo, tú estás hecho para eso y para mucho más. Lo fácil es seguir sentado en el sofá teniendo a tu izquierda a la apatía y a la derecha a la desidia, rodeado de un sin fin de peligros que van socavando poco a poco tu salud física, mental y emocional, y poniendo en juego lo más valioso que tienes, la vida.

Aprovecha el arranque del año, ármate de valor, sal a correr y ponte a salvo.

Abastecimiento. Si en este inicio de año te ha costado trabajo arrancar de nueva cuenta y requieres algo de motivación para hacerlo, entonces te invito a leer el libro Correr para vivir, escrito por López Lomong. Una historia extraordinaria que sin duda te animará a calzarte los tenis y salir a correr.


dleonromero@gmail.com

@DavidLeonRomero


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