• Regístrate
Estás leyendo: Salpimentar la ocasión
Comparte esta noticia
Domingo , 17.02.2019 / 04:46 Hoy

Malas compañías

Salpimentar la ocasión

Celeste Ramírez

Publicidad
Publicidad

Salpimentar. Dícese de la acción de condimentar los alimentos con sal y pimienta para gusto del comensal.Háblese de la acción de amenizar o hacer sabroso algo con palabras o hechos; hacer o decir algo que resulte divertido: darle, pues, un toque de gracia o picardía a los asuntos varios.

En la presentación de “El vuelo de la hilacha”, libro de Carlos Olvera, editado por el Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, 2019, destacó la presencia, siempre tenaz, de Patricia Maawad, viuda de Olvera, la participación literaria de Porfirio Hernández, una garantía en los tópicos que refieren a la obra del autor, además de la intervención del Ensamble Ditirambo.

El ingrediente que le dio sabor al caldo fue el texto generoso, y, sobre todo, evocativo que preparó el abogado y columnista Gabriel Escobar Ceballos.

“[La lectura]me transportó de inmediato a aquella tarde de hace unos veintitantos años cuando mi querido tío Carlos nos leyó por primera vez, y tras una opípara comida (qué raro), los primeros bocetos de lo que sería este libro.

Evoco al joven preparatoriano que escuchó, en la voz clara y educada de Carlos, cómo iba leyendo, tras sus anteojos de pasta gruesa, nombres como ‘Manga de Clavo’, ‘el Encero’, ‘La Angostura’; cuando poco a poco nos fue descubriendo los apetitos del general Santa Anna por la buena mesa, la gloria, el oropel, los gallos, así como por las delicadas quinceañeras escanciadoras”.

Después de años de afanosa investigación culinaria, el libro de Carlos Olvera relata,en esencia, la afición a comer bien que caracterizó al general Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón, nacido en una familia criolla jalapeña en pleno dominio Borbón y quien ocupó once veces la presidencia.

“El vuelo de la hilacha”–en palabras de Gabriel Escobar- es un preciosista recetario del México decimonónico, aristócrata y criollo, que traspasa la narrativa para convertirse, quizá, en una pieza para teatro.

“Es un divertido soliloquio del general, quien presume de los movimientos peristálticos de sus intestinos que van digiriendo los banquetes y,que,gracias al buen funcionamiento de las tripas de su Alteza Serenísima, el país discurre por el buen Gobierno”.

Todos los detalles del sexto aniversario luctuoso de Carlos Olvera, salpimentaron la ocasión.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.