La Real Academia Española define la palabra bache como "hoyo o desigualdad" en el pavimento de calles, carreteras o caminos. Una segunda definición -también de la rae- señala que es el descenso transitorio en una actividad continuada.
Dos significados más: desigualdad de la densidad atmosférica que produce un súbito descenso de una aeronave; así como, el abatimiento y postración pasajeros en la salud, en el estado anímico o en el curso de una actividad. Un bache también puede ser un sitio donde se encierra el ganado a lanar para que sude, antes de esquilarlo.
De modo que hay diferentes tipos de baches a los que alguien, tarde o temprano, puede caer, puede hundirse: ¡sálvense quien pueda!
Se dan casos de baches creativos, por ejemplo. Esos terribles (y temibles) lapsos de inactividad: estoy en un bache, dicen los escritores, cuando se ven imposibilitados para enfrentar la página en blanco.
Hay otros baches, esos que son trofeos a la inoperatividad y la decidía y los cuales irremediablemente están presentes en nuestra cotidianidad en calles, avenidas y carreteras. Esas desigualdades en el pavimento son trampas mortales para el conductor y para el peatón. Los hoyos se multiplican debido a la temporada de lluvias cuando se desgrana la carpeta asfáltica, también por falta de rehabilitación y bacheo constante. No es alarde cuando los ciudadanos reportan el pavimento deteriorado, al contrario, son avisos para que las autoridades atiendas la rehabilitación de los caminos, verdaderas zonas minadas que pueden generar accidentes de tránsito por fallas y daños en los vehículos (neumáticos, rines, rótulas, amortiguadores, suspensión).
La revista Motorpasión, México en su artículo ¿Sabes cuántos tipos de baches existen?, ofrece una clasificación de los baches de acuerdo a "características, ubicación, grado de peligrosidad, capacidad de daño (en los vehículos), y otros factores". Los hay como cráteres terrestres que son los más peligrosos; también los "taimados" que ocultan "su capacidad destructiva con agua de lluvia; así como los hoyos negros "que esconden sus gran poder destructor". Y los bachecitos que nacen inofensivos pero que un día crecerán. Explica, Motorpasión, que hay otros dos tipos de baches que son "endémicos de las grandes ciudades": el destroyer I y II, que entre otras características tienen peligrosos bordes filosos y a menudo son confundidos con coladeras abiertas.
Acá tenemos de todos los tipos. La recomendación será ir lento y resignado por la ciudad del bache. Por Toluca y Metepec, las de los hoyos.
¡Tengan cuidado!