• Regístrate
Estás leyendo: El Emprendurismo y el Arte
Comparte esta noticia
Jueves , 21.03.2019 / 20:51 Hoy

Los caminos no vistos

El Emprendurismo y el Arte

Carlos Prospero

Publicidad
Publicidad

En 1990 empieza la furiosa modificación de las leyes, desde la Constitución política hasta las leyes sustantivas y sus reglamentos.

Para 2006, nuestra Constitución era la que tenía un mayor número de reformas.

A nadie le importó la actividad legislativa, pero ha sido como consecuencia de esas modificaciones que se ha vendido libremente, o se ha otorgado en comodato, la riqueza nacional: los litorales, el petróleo, las minas, los bosques y los ríos.

Todo mundo atento a esto, lo único que buscaba era en dónde incrustarse para su propio provecho.

Las cadenas hoteleras, los supermercados, los bancos, las empresas de seguridad, las constructoras, todos encontraron una manera de obtener provecho, principalmente con los años de gracia en la exención de impuestos.

En este marco se ha hecho un arte que niega la situación política y económica del país a través de un arte ensimismado, personalísimo y algunas veces encriptado.

Este marco ha servido para que escritores, periodistas, poetas, artistas plásticos, músicos, bailarines, coreógrafos, dramaturgos, busquen en el hombre un alma, pero solo han encontrado ese aspecto de su personalidad que los psicólogos denominan "Ego".

Y de esa inseguridad pública, social, económica, ha nacido el miedo, el temor y hasta el terror, que lejos de motivar obras de arte que develen el alma humana de nuestra época ha motivado obras para el gusto de quienes coleccionan y comercian con el arte. Un "arte" para el gusto de quienes tienen el dinero y con él el poder para adquirirlo.

Habría que preguntarse (1) cómo perciben los gobiernos y la burguesía a los artistas y (2) qué hacen los artistas frente a lo que ocurre sin que sepan de manera segura por qué ocurre.

Me parece que el gobierno mira a los artistas como sus hijos, unos hijos pobres, desobedientes, jodidos, maleducados, a los que tiene el deber de educar, a los que tiene que obligar a que obedezcan, a que respeten lo que este gobierno-padre manda.

¿Y qué hacen los artistas ante esta actitud, enfocada en la economía?, pues toman las actitudes del muchacho malcriado (maldicen, chillan, se resienten, quieren vengarse), pero se sienten impotentes porque, al fin de cuentas, como cualquier hijo, tienen gran temor al padre, pues creen que si no obedecen el castigo podría ser mayor.

Aunque severo, el gobierno les brinda a los artistas la oportunidad para que no se sientan con la bota en el cuello y les otorga programas sociales de beneficio a través del emprendurismo, de la gestión de financiamiento, para que puedan realizar sus obras dentro del corto plazo.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.