En México se generan más de 102 mil toneladas de basura al día y sólo se recicla 11 por ciento.
La Ciudad de México y el Estado de México producen 29 de cada 100 kilos de basura en el país.
Los chilangos son los que más residuos sólidos generan de manera individual, con casi dos kilos por persona, seguidos de los nayaritas con 1.4 y los quintanarroenses con 1.3, según datos del INEGI.
A continuación haremos tres reflexiones en torno a la basura y los problemas que representa, particularmente el plástico.
Primero, la basura se va pero no desaparece. Hay varias islas de basura en los mares pero la más grande es casi del tamaño de México y está en el Océano Pacífico.
La isla está formada por 1.9 billones de piezas de plástico como popotes, bolsas, sillas, redes para pescar, botellas, juguetes, aparatos eléctricos o microplásticos, de acuerdo a una investigación publicada en Scientific Reports.
Segundo, acabamos comiendo plástico. Junto con Estados Unidos, Japón y Canadá, los mexicanos somos de los principales consumidores de plástico en el mundo, al utilizar 48 kilos al año (El Financiero, 30/05/17).
Una bolsa de plástico tarda cerca de 25 años en descomponerse, una botella hasta 500 años y un vaso entre 65 y 75 años.
Así que si una persona hubiera tirado un vaso de plástico al término de la Segunda Guerra Mundial, todavía no habría desparecido por completo.
Para 2050 habrá más kilos de plástico que peces en los océanos y 99 por ciento de las aves marinas habrán consumido algún tipo de este material, según estimaciones de la ONU.
Por ello cada vez será más común que lo comamos, por todas las partículas que ingieren los peces u otros animales de la cadena alimenticia, así como las que dejan las botellas de plástico en el agua que tomamos.
Tercero, especies afectadas. Para 2027 habrán muerto más de un millón de animales marinos (Greenpeace).
Cada vez es más común ver cómo sufren las tortugas con los popotes en sus fosas nasales, cómo se atoran las focas en las redes o las gaviotas en los anillos de plástico; que les deforman el cuerpo, los lastiman o los pueden llevar hasta la muerte.
Cada segundo se tiran aproximadamente 200 kilogramos de basura a los mares, de los cuales, 80 por ciento son plásticos, lo que representa mayor riesgo para cualquier especie, así como para el medio ambiente (Conacyt).
Hay que reducir el consumo pero también reutilizar y reciclar, para bajarle al impacto ambiental que ocasionamos porque una tonelada de basura comienza con cada popote o botella que usamos.
Es necesario que los gobiernos busquen la sustentabilidad y apliquen políticas que ayuden a reducir, separar y reciclar la basura, que las empresas sean medioambientalmente responsables y que tomemos conciencia sobre nuestra responsabilidad personal, porque las consecuencias pueden ser irreversibles.