¿A poco no? Hay momentos en que uno entra a Facebook o Instagram para distraerse cinco minutos y termina preguntándose por qué el anuncio frente a sus ojos parece conocer mejor nuestros intereses que nosotros mismos. Meta quiere llevar esa sensación mucho más lejos.
La compañía acaba de anunciar una nueva etapa para sus herramientas publicitarias: menos operación manual, más inteligencia artificial, así como mayor capacidad para que las máquinas tomen decisiones comerciales.
El cambio parece técnico, pero, como siempre, tiene una pregunta de fondo: ¿qué ocurrirá cuando una marca ya no necesite sentarse frente a un administrador de anuncios para decidir qué crear, a quién mostrárselo y cuánto dinero invertir?
El asistente empresarial de Meta incorporará más memoria y contexto. Podrá considerar lo que una empresa hizo el trimestre anterior, estacionalidad y objetivos; incluso podrá recibir directrices de voz y estrategia y no se limitará a recomendar: Meta prueba funciones para generar piezas creativas, modificar segmentaciones y ajustar presupuestos mediante instrucciones conversacionales.
¿Estamos frente a una herramienta de apoyo o ante el principio de una publicidad parcialmente autónoma?
La apuesta también alcanza al contenido. Ads Creative Studio llegará a más anunciantes con capacidades para detectar qué funciona y proponer nuevas ideas. Advantage+ Creative ya permite generar videos a partir de recursos estáticos, mientras otras herramientas crean variaciones, modifican audio, duración, escenas, textos y subtítulos.
El siguiente paso es cerrar el círculo entre descubrir, conversar y comprar. Meta amplía sus herramientas para recomendar productos y prepara, con Shopify, experiencias de pago directo mediante Meta Business Agent en Messenger. También prueba opciones similares en Meta AI con Adyen, PayPal, Shopify y Stripe.
La transformación no consiste solamente en hacer anuncios más rápido. Consiste en integrar creación, segmentación, optimización y compra dentro de una misma conversación.