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Viernes , 22.02.2019 / 19:20 Hoy

Hurgar con catalejos

2017-09-07

Amado Aurelio Pérez

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El Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara (CUCSH de la UdeG), a través de la División de Estudios de la Cultura y el Departamento de Estudios Literarios, puso en marcha la actividad del ciclo escolar 2017-2018 del Doctorado en Humanidades con la cuarta lección: “La guerra de Yugoslavia y la Literatura” impartida por el Ph. Wolfgan Vogt, formador de numerosas generaciones de escritores e investigadores de las letras en México y autor que ha publicado más de 30 libros, como coordinador y traductor, entre los cuales destacan dos novelas: Posguerra (2002) y Entre guerras (2003) .

Dirigida a estudiantes del posgrado, en consecuencia, la lección presentó el complejo y multifacético panorama de este conflicto fratricida, durante varios siglos, desde autores conocidos como Goran Petrovic, su realismo mágico y la incongruencia vuelta perfección en lo que es precisamente un Atlas descrito por el cielo. Un Milorad Pavic que a semejanza de Cortázar, es un maestro de la destrucción del orden estructural de la novela en un Diccionario Jázaro o El último amor en Constantinopla, donde el enigma del tarot dicta sus líneas. Y por supuesto un Slavoj Žižek, conceptualista de lo real, lo simbólico y lo imaginario, preceptos que engloban la descripción misma, de lo que la literatura yugoslava es, desde 1919 fecha en la que se crea la primera Yugoslavia (término que designa a los eslavos del sur) bajo el nombre de Reino de los serbios, croatas y eslovenos.

En relación a la guerra croata-serbia (1991-1995), es la declaración de independencia croata y la ofensiva croata en la región de Krajina (zona croata de mayoría Serbia), tras su separación de Croacia y adhesión a Serbia, la que va desencadenar el conflicto entre Croacia y Serbia en 1991.

En el ámbito cultural, todo es posible, incluso en los tiempos de los horrores y los estragos de la guerra, los habitantes de la ex Yugoslavia escuchaban la misma música. Svetlana “Ceca” Ražnatovic, mega-estrella serbia del turbofolk (mezcla de los estilos musicales explosivos de los Balcanes) es el ejemplo más curioso de esta tendencia. En Bosnia se vendieron cientos de miles de discos de Ceca en el momento en el que la milicia de Arkan cometía las peores atrocidades. A partir del estallido de la guerra en Sarajevo (1992) profesores y periodistas, que se habían ocupado de Yugoslavia en las décadas anteriores, se lanzaron a intentar explicar el horror desde su trayectoria personal y sus conocimientos. Para comprender la conflagración más cruel librada en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. No obstante, una novela histórica de referencia, una narración coral y antropológica, explica mejor que cientos de estudios los orígenes de la violencia en Bosnia, de los odios religiosos y sociales, la raíz de los problemas. Se trata de Un puente sobre el Drina (RBA), de Ivo Andric, el único escritor yugoslavo que obtuvo, en 1962, el premio Nobel de Literatura. Un clásico, en una palabra, esta novela sobre varias décadas de la historia de un pueblo fronterizo entre Bosnia y Serbia.

@aaperezcas o nevladitos@hotmail.com

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