• Regístrate
Estás leyendo: Yo, yo, yo
Comparte esta noticia

El pozo de los deseos reprimidos

Yo, yo, yo

Álvaro Cueva

Publicidad
Publicidad

Es un honor conocer a Sabina Berman. No es que seamos amigos de ir a tomarnos el café, pero estoy seguro de que sus obras se estudiarán y elogiarán por muchos siglos.

Yo sé que la gran nota es que Sabina tiene, en el foro La Gruta, una joya titulada Testosterona que por mil razones de tipo Me too es fundamental.

Pero hay otra obra de esta inmensa dramaturga mexicana que se está presentando en el Teatro Helénico que es formidable y que yo le quiero rogar que corra a ver porque la van a quitar el 5 de mayo.

Se llama Ejercicios fantásticos del yo y es una de las sorpresas más hermosas de la cartelera.

¿Por qué? Primero porque es una comedia deliciosa. Uno sale contento, reconciliado con la vida. Segundo, porque, además, uno termina renovado. Es como si esta puesta en escena se le metiera al alma a quien la mira y lo limpiara, lo purificara. No lo puedo decir de otra manera. Tercero, porque trata del gran tema de hoy: yo.

¿En qué cabeza cabe que a alguien se le haya ocurrido hacer una comedia sobre el yo? ¿Cómo es posible que algo tan extraño, tan complejo y tan abstracto se pueda montar en un teatro y que haga que la gente se ría?

Hoy todo es yo: en las relaciones de pareja, con los padres, con los hijos, con los amigos, en el trabajo, en la política, en la escuela, en los medios, en las redes sociales. Yo me amo, yo puedo, yo merezco, yo sé, yo soy el más importante, yo soy el más hermoso, yo opino, yo tengo la razón. Yo, yo, yo, yo.

¿Así o más claro que hay que verla? Ejercicios fantásticos del yo es la obra de teatro del siglo XXI. ¡Punto! No, pero espérese, apenas le he dado tres razones por las que esta puesta en escena es una de las sorpresas más hermosas de la cartelera. Faltan más. Este texto gira alrededor de Fernando Pessoa. Yo no sé si usted sepa quién es este escritor, si le interese o si se le antoje conocerlo.

No se asuste, Ejercicios fantásticos del yo no es una obra elitista diseñada para satisfacer el ego de unos cuantos intelectuales. ¡Ahí está lo maravilloso! Conozca usted o no a Pessoa, a través de él se mirará al espejo y se descubrirá como jamás lo había imaginado.

Y es que este poeta tenía algunas peculiaridades que, a muchísimos años de distancia, lo convirtieron en una persona de hoy.

No le voy a vender trama para no arruinarle la experiencia, pero es increíble lo que sucede en Ejercicios fantásticos del yo porque como todo es de época, es más fácil discutir ciertos temas que a todos no pegan, y como es comedia, nadie sale herido.

Moisés Arizmendi (Por amar sin ley) es el gran protagonista de este espectáculo y hace un trabajo tan absolutamente delicado que su personaje se convierte en el ser más entrañable del mundo.

Pero a su lado están otros fabulosos actores que se merecen una felicitación como Hernán del Riego (Juana Inés), Alfonso Cárcamo (autor de Fuimos héroes), Hamlet Ramírez (Amores que matan), Nora Huerta (de Las Reinas Chulas), Fernando Bonilla (Almacenados), Sonia Franco (Yo no creo en los hombres) y Jyasú Torruco (Los equilibristas).

Corra a ver esta producción de Isabelle Tardán (Entre Pancho Villa y una mujer desnuda) dirigida por la misma Sabina Berman. Le va a encantar. De veras que sí.

alvaro.cueva@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.