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Jueves , 18.04.2019 / 17:57 Hoy

El pozo de los deseos reprimidos

"Casi normales" México

Álvaro Cueva

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Si el musical Casi normales (Next to Normal) fuera televisión sería una serie premium como The Handmaid’s Tale, Killing Eve o The Crown. Es exquisito, elevado, para un público que sabe de teatro, de psicología, de la vida.

El problema es que está puesto en un teatro comercial, popular, y que sus responsables se la han pasado hablando de él como si fuera un asunto entre conmovedor y divertido, tipo This Is Us, ¡y para nada! Esto es como Atrapado sin salida, un monumento dramático que gira alrededor de la psiquiatría, una experiencia muy fuerte, algo imperdible, pero, ojo, que deja al público en shock.

¿Por qué? Primero, porque en México hay mucha gente que piensa que todos los musicales deben de ser chistosos, frívolos y superficiales.

Segundo, porque la propuesta a nivel humano choca con los lugares comunes que se manejan en el espectáculo nacional de lo que es y debe ser la familia.

Tercero, porque Casi normales no es una obra para divertirse, para carcajearse, para pasársela bien. Es un show incómodo, una propuesta que reta al espectador, que lo obliga a pensar, que mueve emociones a un nivel invasivo, a un nivel que no cualquiera está dispuesto a permitir y menos en público.

Cuarto, porque el final, a pesar de que es hermoso y positivo, es muy difícil de digerir para audiencias que no son premium, para personas que lo que quieren es olvidarse de sus problemas, evadirse, relajarse. ¡Cuidado! Next to Normal es uno de los mejores musicales de todos los tiempos, nuestro montaje en español es sublime y yo le ruego que corra a verlo.

Las razones son muy simples: le quedan pocas semanas en cartelera, sí es un privilegio que algo así de bueno y de profundo se esté haciendo en México, y este es un concepto tan complejo, tan sofisticado (incluso en términos legales), que difícilmente se va a volver a montar en los próximos años. Ahora o nunca.

Si usted es una persona pensante, espectador que pelea por ver los mejores contenidos, gente que aprecia cuando tiene enfrente un reparto de calidad, tiene que ir ya. Pero si lo suyo va por otra parte, huya. No tiene nada de malo. Usted no es ni mejor ni peor que nadie. Simplemente aquí, como en la televisión, hay productos que no son para todos, productos premium.

Casi normales es la historia de un proceso terapéutico personal y familiar, y va a doler, pero lo va a sanar, lo va a liberar. El texto está tan bien escrito que parece mentira cómo se pueden decir tantas cosas tan ciertas, tan duras, tan hermosas, en una misma canción.

La puesta en escena, que dura poco más de dos horas, es maravillosa. Gran producción, gran dirección, gran escenografía, gran orquesta en vivo.

¿Y qué me dice del reparto? Susana Zabaleta está haciendo una de las mejores actuaciones de su vida. Solo por ella habría que ver este espectáculo.

Pero Federico Di Lorenzo está grandioso. Mariana Penella y Rodolfo Zarco son grandes revelaciones. Jerry Velázquez lo hace increíble. Y Héctor Berzunza, ¡qué barbaridad!, es una gloria.

¿Se la va a perder? No, por favor. Casi normales se presenta de viernes a domingo en el Teatro Aldama de CdMx. Si usted es premium, le va a encantar. Se lo garantizo.

alvaro.cueva@milenio.com

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