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Viernes , 22.03.2019 / 17:13 Hoy

Fusilerías

La Guardia parte a Morena

Alfredo C. Villeda

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La Guardia Nacional dividió a Morena en dos bandos: uno con su fundador y jefe máximo, Andrés Manuel López Obrador, y el líder de los diputados Mario Delgado propugnando el carácter militar del cuerpo a debate, y el otro encabezado por Ricardo Monreal, quien logró consensos con la oposición y las zarandeadas organizaciones de la sociedad para aprobar una fórmula de seguridad con mando civil.

Perfilado ese consenso la madrugada del jueves, un resultado contrario a sus deseos, el Presidente aprovechó la mañanera para desaprobar el voto inminente y amagar con persistir en su empeño. Le hizo segunda Delgado, quien ya le había fallado a su jefe antes con ese tema en San Lázaro, al advertir que su bancada no dejará pasar el consenso senatorial y reivindicó los discutibles puntos militares.

De las últimas 24 horas, se deduce que la grilla dentro del gobierno federal y Morena está que arde. Algunas palabras anoche de Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, con Azucena Uresti en MILENIO Televisión, complican más la trama, pues el empresario se manifestó muy satisfecho con el resultado senatorial y hasta descartó que López Obrador vaya a acudir a alguna de sus facultades para echarlo atrás, como si no hubiera escuchado a su jefe horas antes cuestionar el inminente desenlace.

Las posiciones tan confrontadas entre los líderes de Morena en el Congreso solo exhiben las primeras grietas en el equipo gobernante, incluido el Legislativo, con Monreal como eje principal adverso al Presidente en el caso de la Guardia Nacional, pues negoció, acordó y se alió con la oposición priista, perredista, panista y civil, antes que con el equipo gobernante que conduce el tema, encabezado por Alfonso Durazo.

Esa sociedad civil que no dudó en presionar por eliminar la posibilidad de un mando militar o mixto, ayer de fiesta por el consenso senatorial, es a la que vilipendió López Obrador durante dos semanas con tildes como “radicales” y “conservadores”. Es la misma a la que Romo ubicó ayer como “solo un pedacito de la sociedad civil” con la que tiene pleito el Presidente.

El balón está ahora en la cancha de los diputados.

@acvilleda

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