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Miércoles , 24.04.2019 / 15:13 Hoy

Apuntes pedagógicos

Estudios sobre la supervisión escolar

Alfonso Torres Hernández

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Los estudios que en nuestro país se han realizado sobre supervisión escolar han puesto en discusión la necesidad de que la función supervisora necesita trascender el rol tradicional que históricamente la ha caracterizado, aquel que refleja la figura de autoridad, vigilancia y control de la labor, y de cómo esto le permite desarrollar estrategias de “supervivencia” en la zona escolar. De igual manera, se mencionan las posibilidades de configurar estrategias que permitan una labor más reflexiva, colegiada y participativa de los supervisores en las decisiones de su contexto particular.

En este sentido, desde finales del siglo XIX los enfoques para el estudio de las organizaciones escolares han variado y cada uno de ellos ha tenido un interés específico. La administración científica 1889-1915 (Taylor) tenía énfasis en las tareas y eficiencia; la Teoría Clásica de Administración 1916-1935 (Fayol) enfatizaba en la estructura de la organización; La Teoría de las Relaciones Humanas 1935-1950 (Mayo) en la interacción social: la Teoría de la Burocracia 1940-1960 (Weber) en la racionalidad de la adecuación medios-fines; la Calidad Educativa 1960-1980 en el análisis de cambio, impacto, retos y resistencias de las prácticas educativas; y finalmente, la Autonomía Escolar 1980 (Gestión Escolar) en la relación entre los ámbitos social, institucional y áulico.

En la actualidad, podemos observar en los trabajos sobre análisis organizacional, y más específicamente, en los de supervisión escolar, la coexistencia de dos paradigmas: uno, el formal-mecanicista o de la simplicidad, que se caracteriza por utilizar los criterios de eficiencia y eficacia como valores dominantes, considera que la organización empresarial es modelo de otras organizaciones sociales, supone que toda organización está estructurada en niveles jerárquicos a través de relaciones de poder unidireccionales, que la realidad organizacional se mueve a través de reglas y normas, utiliza el esquema estímulo-respuesta en lo individual y considera que el conflicto es una desviación que debe ser corregida. A este paradigma se adscriben la Administración Científica, la Teoría Clásica de administración, la de las Relaciones Humanas y la de la Burocracia.

El otro, el heurístico-descriptivo o de la complejidad utiliza un marco conceptual que permite rescatar los aspectos particulares de la organización; reconoce la presencia de aspectos no racionales en los comportamientos organizacionales vinculados con propósitos no explícitos, el poder, las creencias y los valores de los participantes; considera el concepto de estructura como elemento de flexibilidad y adaptación de la organización a su medio ambiente, los factores no formales y plantea la confrontación como explicitación de los conflictos; relativiza la fuerza del orden instituido, las reglas y los procedimientos al ubicarlos en relaciones de poder bidireccionales. Dentro de este paradigma se ubican los estudios sobre la calidad Educativa y la Autonomía Escolar (Gestión). En consideración a estos planteamientos, se puede identificar que los trabajos sobre supervisión escolar en el ámbito nacional, inicialmente se inclinaron hacia un paradigma de simplicidad, y más recientemente, presentan una tendencia hacia el paradigma de la complejidad. Es así que, pensar en la actividad que se desarrolla en una supervisión escolar desde la lógica discursiva de la complejidad, obliga a reflexionar sobre la eliminación paradigmática de lo simple.

torresama@yahoo.com.mx

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