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Jueves , 21.02.2019 / 23:10 Hoy

Apuntes pedagógicos

Desarrollo de la reflexividad

Alfonso Torres Hernández

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Uno de los desafíos más arduos de la tarea de formación de los docentes es el desarrollo de la reflexividad vinculada a su práctica docente cotidiana. Regularmente los docentes no son conscientes de las teorías que guían sus acciones, por ello resulta complejo trabajar sobre este nivel del conocimiento en tanto implica una práctica de autorreflexión muy poco frecuente en los espacios de formación que actualmente se ofrecen como parte de la política educativa (cursos en línea, sesiones de consejo técnico). En este sentido, reconozco como una de las formas más usuales para el desarrollo de la reflexividad, la reflexión sobre la acción y la reflexión en la acción, planteadas por D. Schön (1992).

Schön (1992) argumenta a favor de “una nueva epistemología de la práctica que pusiera de relieve la cuestión del conocimiento profesional asumiendo como punto de partida la competencia y el arte que ya forman parte de la práctica efectiva; sobre todo, la reflexión en la acción (“el pensar en lo que se hace mientras se está haciendo”), que algunas veces los profesionales utilizan en situaciones de incertidumbre, singularidad y conflicto”.

Schön concibe la reflexión - entendida como una forma de conocimiento- como un análisis y propuesta global que orienta la acción. Así mismo, el conocimiento teórico o académico pasa a ser considerado instrumento de los procesos de reflexión, teniendo además en cuenta, que este carácter instrumental sólo se produce cuando la teoría se integra de forma significativa, imbricándose en los esquemas de pensamiento más genéricos que son activados por el docente en su práctica. Es decir, se entiende que la teoría integrada únicamente en parcelas de memoria semántica aisladas no puede ponerse al servicio de la acción docente. Este razonamiento pone de manifiesto la importancia del pensamiento práctico y en esta base se sustenta el profesional reflexivo de Schön. (Angels Domingo, s/f/)

La descripción del modelo de Schön pasa por entender qué es el pensamiento práctico, en el cual diferencia tres conceptos o fases en un sentido más amplio: a) Conocimiento en la acción, b) Reflexión en y durante la acción; y c) Reflexión sobre la acción y sobre la reflexión en la acción.

Según Schön (1992), el concepto de conocimiento en la acción es un elemento clave en la epistemología de la práctica y comenta que “...utilizaré el término conocimiento en la acción para - 4 - referirme a los tipos de conocimiento que revelamos en nuestras acciones inteligentes ya sean observables al exterior, ejecuciones físicas como por ejemplo andar en bicicleta, o se trate de operaciones privadas, por ejemplo realizar un balance. En ambos casos el conocimiento está en la acción. Lo revelamos a través de nuestra ejecución espontánea y hábil; y paradójicamente somos incapaces de hacerlo explícito verbalmente.” (p. 35).

Otro concepto importante es el de reflexión en la acción y, de acuerdo con Schön (1992), “nuestra acción de pensar sirve para reorganizar lo que estamos haciendo mientras lo estamos haciendo. Diré que, en casos como éste, estamos reflexionando en la acción” (p. 37). La reflexión en la acción puede ser la respuesta a un factor sorpresa introducido en nuestro conocimiento en la acción. Se puede hacer de dos maneras: reflexionando sobre la acción y retomando el pensamiento sobre lo que se ha hecho, para descubrir cómo el conocimiento en la acción puede haber contribuido a un resultado inesperado. Se puede hacer así una vez que el hecho se ha producido o hacer una pausa en la actuación y pararse a pensar. También se puede reflexionar en la acción sin necesidad de interrumpirla.

La reflexión sobre la acción corresponde al análisis efectuado a posteriori sobre los procesos y características de la acción, incluyendo en estos procesos la reflexión simultánea que ha acompañado al acto. Schön explica este proceso como el análisis que a posteriori realiza el profesional sobre las características y procesos de su propia acción. Esa fase de la reflexión constituye el componente esencial del proceso de aprendizaje permanente por parte del profesor. Éste, en su interacción con la situación, elabora un diseño flexible de enfoque progresivo que experimenta y reconduce de forma continua como resultado de esta reflexión. En este caso, el conocimiento aparece como un instrumento de evaluación, análisis, reconocimiento y reconstrucción de la intervención pasada. Se trata de un conocimiento de tercer orden que analiza los dos anteriores en relación con la situación y su contexto.

torresama@yahoo.com.mx

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