Política

¿A qué debe aspirar México en el mundial?

  • El club de líderes
  • ¿A qué debe aspirar México en el mundial?
  • Alejandro Gutiérrez

Dos veces hemos pasado de octavos de final: en México 1986 y 1970. 

Fuera de eso, siempre nos hemos quedado en el famoso cuarto partido. Y en el mundial de Qatar ni siquiera clasificamos a esa instancia.

Por eso hoy la realidad es otra. México debería aspirar, con todas sus letras, a llegar a LA FINAL.

¿Por qué no, querido lector?

¿Por qué nos conformamos con ser “realistas” y repetir que solo tenemos nivel para octavos? ¿Por qué no podemos meternos en la cabeza que sí se puede ser campeón en casa? 

Porque, no lo olvidemos, jugamos de local. El mundial lo organizamos nosotros junto con otros dos países, y eso pesa en una cancha (aún si algunos partidos se disputarán en Estados Unidos).

Estoy convencido de que lo que nos limita es la mente. 

Esa actitud mediocre que ciertos comentaristas con micrófono se encargan de sembrar en la sociedad, en los jugadores y hasta en el cuerpo técnico, que son quienes finalmente pisan la cancha. 

Así, no llegar a la final termina siendo bien visto. Y entonces, ¿para qué competimos?

Franz Beckenbauer, legendario jugador alemán, no entendía el significado de nuestra porra “Sí se puede”. Tuvo que acercarse a un mexicano para que se lo explicara. En su cabeza no cabía la idea de que no se pudiera. 

Y tenía razón: desde el momento en que entras a la cancha, ya se puede. Son once contra once, jugadores de altísima técnica, la cancha mide igual para ambos equipos y, en un partido, cualquier cosa puede pasar. Súmele que la afición —factor decisivo— estará volcada a favor del Tri.

La Liga MX es una de las más fuertes del mundo, con jugadores muy bien pagados y consistentemente ubicada entre las primeras del planeta por afición, ingresos y nivel competitivo.

Cambiemos el discurso. En lugar de poner el tope en octavos, digamos abiertamente que podemos llegar a la final. 

Quién quita y los jugadores se la creen, y empiezan a entender que octavos es muy poco. 

Cuando las aspiraciones son altas, quedarse a medio camino se siente como fracaso. 

Pero hoy por hoy nos damos por bien servidos con llegar al quinto partido (ahora al sexto), y eso, querido lector, es la huella inconfundible de la mediocridad.

Así que no nos hagamos chiquitos. Exijamos lo que sí es posible: llegar a la final.

Todo empieza por nuestra mente.

¡Buen día!

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.