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Lunes , 18.02.2019 / 05:12 Hoy

Manchón Penal

Pobreza Universitaria

Alberto Romero Rodríguez

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“Para mi América es un rival más y voy a trabajar con los jugadores para devolver la confianza. Le queremos ganar al América, pero también a Atlas, Querétaro, Monterrey y a todos. Tenemos que ver el objetivo final”, Bruno Marioni.

Pumas debe pensar en una reconstrucción inmediata que le permita volver a conectar de buena forma con su afición. Una institución del peso de la Universidad Nacional Autónoma de México no se puede dar el lujo de permanecer limpiándose las heridas por la dolorosa y ya acostumbrada derrota frente al América. Los del Pedregal deben recobrar la memoria sin repetir los errores de su más reciente pasado, trayendo jugadores de cierto renombre, pero sin ser verdaderos referentes que impulsen a su llamada cantera, que dicho sea de paso son pocos los nombres que lucen con verdaderas expectativas de crecimiento para convertirse en piezas institucionales de peso. 

Bruno Marioni será alguien fundamental para recobrar ese orgullo institucional, pero no pensemos que será el gran salvador de un equipo que se percibe sumergido en una ola de cierta mediocridad y que se sentirá más que satisfecho con calificar y por supuesto vencer a su acérrimo rival; el América. 

Es indudable que desde hace mucho tiempo está institución se encuentra frenada, estancada con una falta de ideas que le permita recobrar esa fuerza de años anteriores en lo deportivo con una rotación de un esquema muy similar con nombres como José Trejo, Paco Palencia, Sergio Egea, David Patiño y ahora el turno de Marioni. Pumas apuesta por la misma fórmula una y otra vez, escudados en la idea de recuperar a la eterna cantera que no termina por resucitar, siendo el 2007 el último año donde cinco o más jugadores de Pumas fueron llamados a una selección mexicana con; Pablo Barrera, Héctor Moreno, Jehú Chiapas, Efraín Velarde, Javier Cortés y David Cabrera. Desde entonces Pumas no termina por consolidar una generación que sea base de su equipo y que contradictoriamente termina por deshacerse de los pequeños destellos que forja como los casos de; Jesús Gallardo, Van Rankin, Lalo Herrera, Cortés, entre otros. 

Hoy es indiscutible la falta de ideas y toma de decisiones acertadas en lo deportivo producto de los intereses que rodean a esta institución en los últimos años, y que además provocan la carencia de talento y apoyo a jóvenes de manera contradictoria a lo que su filosofía dice. 

La crisis de los felinos no viene de algunos partidos, ni de la penosa derrota frente al América que desnudo la verdadera carencia de espíritu de este equipo, tampoco viene de su soporífero juego que engalana los domingos a medio día. La crisis de este equipo viene de esa carencia de genialidad en la toma de decisiones de una directiva que parece aletargada y que de a poco a alejado a su fiel afición de las tribunas. 

No nos engañemos hoy Pumas esta a años luz de poder acariciar un título, hoy sus entrañas están más que lastimadas por aquella eliminación por siete a uno y que por si fuera poco el último referente e ídolo de la afición auriazul, Nico Castillo regresa para restregarles aún más ese odio deportivo por los de Coapa. Ojalá y que Bruno sea esa inyección que ponga los cimientos para poner en la órbita a los de la UNAM. 


Hasta la próxima… 


Twitter: @AlbertoRomeroMP

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