Ciudad de México /
Por Jesús Silva-Herzog Márquez
Ilustración: José María Martínez
El diario es atención al presente y por ello mismo repudio a cualquier Absoluto. Rechazo a esas palabras como Verdad, Historia, Revolución que llaman al culto y al crimen. La materia de los diarios es el tiempo real, el tiempo de la vida. Una enseñanza sobre el “arte de navegar”. Una escritura en sintonía con el presente. El autor escribe sobre lo que sucede ahora mismo, sobre lo que le sucede a él, como “punto de tangencia con el instante”.
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