La reestructuración operativa en la planta de Volkswagen en Puebla comenzó a reflejarse en sus niveles de producción. Tras la cancelación de un turno en el segmento Jetta-Tiguan, la armadora registró una contracción mensual de 23 por ciento en el ensamble de vehículos.
El ajuste productivo se concretó a inicios del mes de septiembre de este año, lo que implicó la baja de 611 trabajadores sindicalizados, mientras que 175 operarios aceptaron el retiro voluntario, bajo un esquema de jubilación adelantada.
Durante el noveno mes de este 2026, el complejo fabril ubicado en el municipio de Cuautlancingo ensambló un total de 27 mil 475 unidades de los modelos Jetta, Tiguan y Taos, cifra que representó una reducción de 8 mil 159 autos en comparación con los 35 mil 634 fabricados en agosto de este mismo año, de acuerdo con el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Durante septiembre, solo de Jetta se fabricaron 5 mil 553 vehículos, en contraste a los 8 mil 622 armados en agosto. La producción del modelo Tiguan bajó de 18 mil 703 a 12 mil 270 unidades en el mismo periodo.
En lo que respecta al armado de Taos aumentó de 8 mil 809 a 9 mil 648 unidades en el lapso referido. A su vez, se reportó el armado de cuatro unidades de Golf, cuya producción en serie se tiene prevista para 2027.
En términos anuales, la producción de la planta Volkswagen disminuyó 5.9 por ciento, luego que en septiembre del año pasado fabricó 29 mil 202 vehículos.
Aun así, durante el periodo enero-septiembre de 2026, la planta en Puebla acumuló 286 mil 668 unidades armadas, lo que representó un aumento de 14.6 por ciento respecto a los 250 mil 124 autos fabricados en el mismo lapso del año pasado.
AAC