La Secretaría de Economía (SE) informó que mantiene la supervisión de las inversiones en el país para asegurar que cumplan con los estándares más altos en seguridad industrial, en un contexto donde el desarrollo de infraestructura estratégica busca consolidar la autosuficiencia de insumos clave.
Dentro de estos proyectos destaca el complejo de amoníaco que la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) desarrolla en Topolobampo, Sinaloa, el cual fue declarado como prioritario por el gobierno federal.
¿En qué consiste el proyecto?
Esta obra cuenta con un financiamiento liderado por KfW IPEX-Bank, la banca de desarrollo alemana y firmante del protocolo de Ecuador, lineamiento que restringe los recursos exclusivamente a proyectos que cumplan con las normas medioambientales vigentes.
GPO fundada en 2013, opera como la subsidiaria mexicana de Grupo Proman, una compañía global con más de 40 años de experiencia en la industria petroquímica. El grupo opera actualmente 17 plantas a nivel mundial y mantiene presencia en más de 25 países; incluyendo operaciones en Trinidad y Tobago desde 1984 y en Estados Unidos, registrando un historial sin incidentes fatales.
Empresa posee normativa internacional
De acuerdo con las verificaciones regulatorias, las operaciones de la empresa se rigen bajo normas reconocidas internacionalmente en materia de seguridad de procesos, gestión ambiental y responsabilidad social. Entre estos parámetros se incluyen los estándares de la Asociación Internacional de Fertilizantes (IFA) y el Código Internacional para el Manejo de Gases Licuados de la Organización Marítima Internacional.
“Para el gobierno de México, se trata de una inversión que detona el potencial de la región norte del país y posicionar al territorio nacional como un actor relevante en la producción de insumos estratégicos, especialmente en un periodo en que diversos mercados internacionales enfrentan dificultades crecientes para asegurar el abasto de amoníaco y fertilizantes”.
Con la puesta en marcha de este complejo, la administración federal prevé avanzar en la reducción de la dependencia externa de estos productos, fortalecer el desarrollo del campo mexicano y contener los costos de producción, factores que proyectan traducirse en una mayor estabilidad para los precios de los alimentos en el mercado nacional.
MD