Tras el triunfo en las elecciones intermedias del Partido Demócrata en Estados Unidos, su capacidad para contrarrestar directamente los aranceles impuestos por Donald Trump será limitada, consideraron Juan Carlos Alderete, director ejecutivo de Análisis Económico y Estrategia de Mercado, y Katia Celina Goya, directora de Economía Internacional de Banorte.
Si bien los demócratas estarán en condiciones de ejercer una mayor supervisión sobre la agenda legislativa y los nombramientos de Trump, en algunos frentes, como la política exterior y el comercio, el presidente conservará una autoridad significativa.
“Un Congreso bajo el control demócrata, por sí solo no bastaría para frenar los aranceles de Trump ni para limitar de manera profunda su política exterior”, indicaron.
Y es que el caso de los aranceles actuales se fundamenta en facultades que el Congreso delegó previamente al Poder Ejecutivo.
Si bien los demócratas podrían aprobar leyes para recuperar dichas competencias, restringir el financiamiento o promover resoluciones sobre los poderes de guerra, el veto de Trump seguirá siendo un obstáculo sin el respaldo de los republicanos. Dijeron que sus labores de supervisión podrían extenderse a los acuerdos comerciales bilaterales, muchos de los cuales incluyen compromisos de inversión de empresas privadas.
Señalaron que el control demócrata otorgará al partido otra herramienta importante: la capacidad de someter a votación medidas que los líderes republicanos han mantenido fuera del pleno hasta ahora. Añadieron que también se podría abrir la puerta a investigaciones y posibles juicios políticos, y advirtieron sobre los riesgos para los próximos dos años ante el cambio de control en el Congreso. Los más relevantes incluyen una mayor parálisis legislativa, disputas sobre el presupuesto y techo de la deuda.
nrm